Volvemos de Zona Lúdica 2013 (Parte II)

Arfff Arfff, menuda vuelta de Zona Lúdica tan ajetreada que he tenido: muchísimo trabajo, una familia que atender, el ordenador de vuelta al servicio técnico el mismo día que lo recogí de repararse (No os compréis un portátil ASUS en vuestra vida !!! son unos estafadores!), una gastroenteritis… un infierno, pero eso no quita que siga teniendo muy presente este encuentro que en el que siempre lo paso genial por los juegos y sobre todo por la compañía.

Bueno pues el viernes nada más llegar y saludar a las primeras caras conocidas nos pusimos al tema. Mientras David andaba con ese Snowdonia. Javi, Isa y yo decidimos estrenar un Sumeria que me pillé en Navidades en Dracotienda a precio de risa.

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Por lo general me encantan los abstractos, pero este me pareció demasiado complicado, la mecánica ascenso/descenso de las regiones en  el track de prosperidad se convertía frecuentemente en un toma y daca del que era difícil de salir. Isa nos dio pal pelo. De momento lo tengo en el congelador: Por un lado tiene buenos componentes y una caja minúscula para todo lo que trae, pero por otra parte es un juego muy seco y no sé a qué número de jugadores funcionará mejor, a tres era un poco raro y a dos creo que será incluso peor, quizá a 4… ¿Algún voluntario?

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                                       Sumeria? Me han puesto una reunión!

Como estos seguían construyendo vías hacia el monte Snowdonia, decidimos sacar de la ludoteca un Gran Muralla China, un juego de Knizia de esos que recuerdan a otro (Samurai) pero como juego de cartas cortito pero con decisiones interesantes, me parece un gran filler de media horita. Como lo sabíamos jugar la partida duró 20 minutitos, justo a tiempo para ir a cenar. Bastante bueno este olvidado juego de Knizia.

Tras la cena, jugamos David, Javi, Isa y yo al Village, el único que no lo conocía era David y yo sinceramente tras una partida interminable de más de 2 horas con esos monjes de Isa que superaban los 100 años de edad y no había forma de que les entrara ni un puto resfriado… si no es porque ya lo había jugado dos veces antes, mi concepto sobre el juego hubiera sido muy distinto al que tengo. Esta partida me ha hecho plantearme hasta la posibilidad de venderlo del empacho de monjes que cogí, una cosa es estrategia ganadora y otra es romper el juego… el resumen de la tortura a la que nos sometió Isa es el siguiente que no es más que lo que David y yo deseabamos con todas nuestras fuerzas a esos putos meeples blancos…

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Tras esta tortura, decidí de manera unilateral sacar de la ludoteca el “juego de la basura”, Ab in die Tonne, tras una serie de malas caras por parte de David, el veredicto fue: ESPECTACULAR! directo a mi wishlist. Lástima la mega caja en la que a duras penas encuentras en una esquina un mazito con 40 cartas y unas fichitas de madera… En el plan en el que estoy últimamente y viendo que la estantería cada vez da menos de sí, creo que lo compraré y meteré los componentes en otro juego y tiraré la caja a la basura, total, el juego va de eso, no?

Tras esta partida pues un Chicago Express para olvidar ya que el monoculismo al que el juego impulsa a las mentes más capacitadas hizo injugable la partida.

Luego y ya a las 2 de la mañana un La Boca, yo creo que es el mejor candidato a ser SdJ este año, muy divertido, el matrimonio Inka & Markus Brad están que se salen. A pesar de mis elogios al juego, a 6 se hace pesadete… se nos fue la partida a una hora (demasiado para lo que es). La próxima vez que lo saque a la mesa con un número par de jugadores propondré un Gen G (apúntatela para el diccionario Black Meeple) en el que el juego se juegue por parejas, la mejor pareja tras x rondas con x menor o igual a 4.

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Nos fuimos a la cama a las 3:00, tras el día de trabajo, el viaje a Mollina y la noche anterior que pasé medio en vela por culpa del doble tirabuzón carpado que hizo mi hija desde la cama al suelo, creo que cumplí como un buen campeón.

El sábado me salto el Primeras Chispas y el Lokomotive Werks porque estoy en todo de acuerdo con David, menudo comuni en el primeras chispas David :P. Respecto al Rialto, pues en su mayoría también estoy de acuerdo con David. Creo que es un buen juego, lo que pasa es que no tiene nada que lo haga destacar frente a otros juegos ya existentes. Además, soy un enamorado del ya viejuno San Marco cuya mecánica de “yo corto el pastel y me dejáis a mí el último trozo” es una de mis mecánicas preferidas de todas las que he visto en un juego de mesa. Sin entrar en comparaciones y evaluando el juego en sí, en realidad tiene muchas cosas interesantes, ir primero en el track del Doge para ganar los desempates (esa estrategia me dió la victoria a la postre), construir muchos edificios para tener más libertad de maniobra, meter muchos consejeros en Venecia, poner muchísimos puentes, etc… Mi primera impresión es que es bueno pero no es fantástico. Lo jugaría más veces para darle un veredicto más justo, de hecho lo jugaré con la copia de otro Simio que yo se me… 😉

Tras el Rialto nos fuimos a comer y después para la (in)digestión quedé con Luis – Black Meeple (gran persona) para echar un Nieuw Amsterdam con su grupo de juego y con un Javier (Sajorjav) a quien recluté para que lo disfrut… ejem… sufriera conmigo. Mi experiencia da para entrada de blog en exclusiva. Temáticamente el juego está muy bien, los componentes son de gran calidad, el diseño del tablero me parece muy bonito, pero tiene un fallo imperdonable que paso a explicar:

En BGG me había hartado de leer que a menos de 4 jugadores no funciona porque el juego no tiene tensión, que era demasiado fácil, que a más jugadores mejor. Pero tras mi experiencia, opino justo lo contrario: a 5 es aún peor que a 4 y el motivo es que el juego se centra en una subasta de tokens de acciones (4 de ciudad, 4 de tierra y 4 de mercado), es imprescindible (y cuando digo imprescindible no miento) pillar al menos 2 acciones de tierra en los dos primeros turnos, uno para coger una carta de tierra y otro para talar los árboles (pillar madera) y cosechar grano cada turno. Si en las dos primeras subastas te llevas tokens de acción de ciudad y/o mercado pero las de tierra no las consigues, estás fuera de la partida desde el turno 1-2 (y son 6). Cada turno son 15 minutos por lo que te puede tocar estar 90 minutos esperando que se acabe el juego sabiendo que no tienes nada que hacer. La respuesta es fácil, píllalas cacho de gilip#%|&s! pero sólo hay 4 acciones de cada tipo por turno, por lo que a 5 jugadores seguro que uno de los jugadores en el primer turno no pilla ninguna, y en el segundo ocurrirá lo mismo con otro jugador. Si entre los otros tres jugadores consiguen ir copando los tokens de tierras, dos jugadores pueden irse a la mierda desde el principio. En mi caso, pillé una acción de tierra en el primer turno, hasta ahí bien, pero la importante es la segunda que te permite empezar a recibir grano cada turno. Mi segunda acción de tierra no llegó hasta el quinto turno cuando ya era un mendigo que pedía limosna a los ricachones mientras vagabundeaba por las calles de la emergente Nieuw Amsterdam. No fue fruto de jugar mal, bueno si lo fue, pero si yo no hubiese caído en esa espiral de metalización exponencial lo hubiera hecho otro jugador por lo que el juego está roto, ya que en cada partida, al menos un jugador (si no dos) se va a hundir de tal manera que lo único que va a lamentar es no haberse traído un mechero en el bolsillo para prenderle fuego al juego. Como no tenía nada que hacer durante 90 minutos, me dediqué a lamentarme en un tono más o menos cómico y al menos nos echamos unas risas mientras terminábamos mi tortura. Muy buena gente el grupo de Black Meeple, de esos con los que gusta jugar aunque el juego sea una fula, la próxima vez a otro juego diferente colegas, oki?

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Tras deshacerme del juego en la primera papelera que vi en Mollina se me ha ocurrido un Gen G, aunque ya es tarde para probarlo… lo publicaré, si tengo tiempo, en la BGG junto con una reseña en la que explique mis pensamientos sobre el juego y los motivos por los que me parece que está roto. Yo permitiría que se pueda cambiar dos tokens de acción cualesquiera por cualquiera de las otras tres acciones. Es decir, que renuncias a dos acciones por hacer solamente una que te urja. De esta forma, el juego no termina de romperse tan fácilmente para los jugadores más hundidos. Habría que ver si funciona, pero puede al menos mantener la esperanza durante algún turno más a los más hundidos. Me falta pensar una regla más que impida que los jugadores que van mejor puedan hacer lo mismo ya que entonces no le daría ventaja a los metalizados… No sé si merece la pena quebrarme la cabeza más con este juego. Una lástima porque fue un regalo sorpresa en Reyes de mi mujer que me hizo mucha ilusión, porque me encantaba lo temático del diseño y sobre el papel parecía un buen juego. 

Yo le había prometido a Luis (The Black Meeple) que le enseñaríamos el Vanuatu, elegido democráticamente como el mejor juego de 2011 para los Simios Golfos, porque su estética es amistosa, pero es gañán a más no poder.

Yo sólo lo había jugado dos veces y no me acordaba tan bien como para explicarlo, pero tras la genial explicación de David e indicarle a Luis y Javier la inclusión en modo Gen G de las dos variaciones que le aplicamos al juego por unanimidad simia, nos pusimos con el tema. Veredicto: sigue siendo un juegazo! Grandísimo, fresco, original… lástima que su autor sea un impresentable ya que tras financiar la nueva edición con una supuesta expansión como gancho por la plataforma indiegogo (similar a Kickstarter), se ha quedado con el dinero de los que participaron y no le ha enviado el juego a nadie!

Dejemos la prensa rosa para decir que hubo un par de intentos a Gipsy King (con comuni) y Viva il Re antes y después del Vanuatu respectivamente, pero que por diferentes motivos se quedaron en incompletos.

Tras la cena, acto de clausura y sorteo de juegos, a David no le debió hacer mucha ilusión el Fortuna que le tocó porque no ha dicho ni “mu” en su reseña, pero a mí me tocó un Catán y es lo máximo que me ha tocado en una rifa en toda mi vida a excepción de 70 pavos en la primitiva!

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Volvimos al tema que quema y convencí a Javi, Isa y Rafa de Dracotienda que el CO2 era más fácil de reglas que el Piko Piko 😛 por lo que accedieron a darle una oportunidad, nos pusimos a intentar salvar el mundo de una catástrofe ambiental pero no lo conseguimos (y eso que jugamos a cooperar al 100%), de hecho me pareció que es muy complicado a 5 jugadores si se tiene mala suerte y entran malas losetas de nuevas centrales contaminantes los primeros turnos. El juego no es complicado en si, pero tiene muchos detallitos que si no lo juegas frecuentemente se te van a olvidar… Me encanta su temática y creo que el juego puede ser interesante si se supera alguna vez la barrera de entender qué hay que hacer, a pesar de mi opinión, me costó mantener mi copia intacta ya que varios mecheros fueron arrojados desde el sector más nenaza de la mesa… más complicado para Javi tuvo que ser esa tesis en el Carbono 36 y su puñetera madre… pero en fin…

Para contentar al parguela lúdico de Javi (desde el cariño mamón, no te enfades) sacamos un juego de su nivel y jugamos nuevamente al “juego de la basura”. Divertidisimo! Dios! Lo quiero!   

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Antes de acostarnos (otra vez a las 3:00) un último juego, probamos el Emerald con Sergio, Julio, Israel y David. Se nota que es algo viejuno, pero como dice David, tiene dragones, no puede ser malo.

Y llegó el Domingo, y con él una espantada como nunca había visto antes en Zona Lúdica. Nos quedamos los que vivimos relativamente cerca y algún que otro colgado madrileño. Aprovechando la bondad de Julio, David y yo nos metimos en una partida a Brügge con Javi e Isa. Un juego sencillo de reglas, muy divertido de nivel medio-bajo, yo creo que es más sencillo que Rialto. Quizá el juego tiene una pega y es que hay cartas mucho más pepino que otras (aún entre las que cuestan el mismo número de monedas), otra cosa es que si ansías una carta, por ejemplo, roja y no te llega, no tienes ninguna forma de reaccionar ante ello. También al estar todas las cartas mezcladas, lo mismo te puede entrar una de valor 12 en el primer turno como no entrarte ni una en toda la partida, depende del azar. La mala suerte puede ser determinante en el resultado de la partida. En mi caso me entró una sola carta de 12 en toda la partida y fue en el último turno ya no mereciendo la pena bajarla. Lo único que suaviza esta pega es que se juega en una hora y divierte. Me recuerda a Un Mundo Sin Fin, en el sentido que es divertido de jugar a pesar de que las estés pasando canutas toda la partida con esa sensación de que no vas a llegar a tus objetivos. A mí se me ha ocurrido un Gen G, pero ya está bien por hoy… 😛

A la pregunta de David en su entrada, creo que este juego debería salir en español, es de los que realmente merece la pena tener traducidos y no tanto ese Rialto que es independiente del idioma. Puedo entender que es más barato producir un juego al que sólo hay que traducirle el reglamento y que comparte el resto de componentes con todas las ediciones que salgan a nivel mundial que otro con un mazo de cartas que debe ser creado exclusivamente para la tirada española, pero también de esta forma te aseguras que a nadie se le ocurra pillarse una edición que no sea la tuya. Quiero dejar claro que esto no es una crítica a Ludonova, creo que lo están haciendo muy bien y que están sabiendo escoger muy bien sus juegos (a mí me gusta hasta el menos exitoso Fortuna), pero ya lo comentábamos David y yo camino de Mollina, si editasen juegos dependientes del idioma ya sería la leche.

Tras Brügge, saque mi amado Walhalla, un juego al que le tengo un cariño especial, lo compré por 10 € y estuvo año y medio en mi casa sin ser estrenado. Ya comenté todo esto en el post:

https://simiosgolfos.wordpress.com/2011/05/31/cuando-un-juego-en-el-puesto-1799-de-bgg-te-gusta-mas-que-el-7-wonders/

Sólo añadir que después de 3 partidas, Walhalla me sigue gustando mucho y creo que es un juego injustamente olvidado, para mí es un fijo en mi colección mientras muchos juegos mucho mejor valorados son vendidos o cambiados sin ningún tipo de remordimiento. Por comentar algo de la partida, señalar que la puntuación final de Walhalla fue crucial, adelantando por primera vez en toda la partida a Javi e Isa que nos sacaban una ventaja importante en las puntuaciones intermedias. El botellón que monté en Walhalla fue mítico, cinco vikingos que casi me dan un disgusto ya que me faltaban vikingos para mandarlos en los barcos porque estaban todos con el vaso de tubo y el maletero del León tuneado abierto.

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Quedaba una hora para que nos echaran de la sala, así que decidimos rápidamente y echamos un Santiago de Cuba con Juan del Comando San Fernando, explicación en 5 minutos y arrancamos el coche. Lo jugamos a carajo sacado y lo acabamos un minuto después de que nos intentaran echar… al menos aprovechamos el tiempo que estuvimos en Mollina. Casualidades de la vida, jugamos a 3 juegos de Ludonova y nos llevamos el cuarto en el maletero del coche. No tengo nada que añadir de Santiago de Cuba, un juego bueno, bonito y barato, excelente para iniciar a nuevos jugones pero que satisface a simios de culo pelado.

Y con esto se cerró nuestra participación en ZL 2013. Muchos juegos, muchos amigos, hicimos otros tantos… Este año eché en falta a Pedrote que debido a su exilio laboral pues era fácil que fallara, Raúl y todo CSI Badajoz en general y más gente… Una pena que no se pudiera conseguir ese 100% de Simios Golfos que cada vez está más difícil con tantos niños de por medio y con lo difícil que se está poniendo llevar el pan a casa todos los días.

Gran aficción que seguiremos cuidando todo lo que el día a día nos vaya permitiendo…

Perdidos en Mollina (2ª Parte) Diario de Abordo.

¡¡Qué Grande Zona Lúdica!!

Según el horario previsto salimos en coche el viernes antes de comer, 60% de los Simios Golgos en un Altea XL, con el maletero repletito de juegos e ilusión, y es que últimamente se presentan pocas ocasiones en las que podamos jugar sin sobresaltos de un niño llorando, cambios de pañales, meriendas o los Canta Juegos de fondo.

Tras una parada en el camino para zamparnos un menú del día, llegamos a Mollina sobre las 16:30. Allí lo de siempre, chequeo habitual de comprobantes de pago, regalo de camiseta (ésta me ha gustado menos que la del año pasado), collar naranja fusión al cuello y llaves de habitación para compartir con Cristian y David…. Recordarme no volver a entrar el último en la habitación a la hora de elegir camas…

Duramos en la habitación el tiempo de hacer una bolsa común con algunos de los juegos y nos fuimos derechitos a las salas de juegos. A esa hora ya había gentecilla por allí, mientras que los monitores montaban las últmas estanterías.

Rápidamente nos sentamos en una mesa en la que nos ofrecieron jugar al Galactic Emperor, así que sin dudarlo nos sentamos para jugarlo. Pasamos un buen rato jugándolo pero la verdad que el juego no me pareció gran cosa, no es que estuviese mal, pero no como dijo Seldonita “Éste es mucho mejor que el Eclipse“… Para gustos hay colores, sin duda, pero en mi humilde opinión no le llega ni a la suela de los zapatos.

Cuando terminamos vimos entrar a Raúl (csibadajoz, ó Capitán Badajoz para nosotros ;P) recién aterrizado desde Badajoz, y al decirnos que se había traido el Kingdom of Solomon, le hicimos volver a su habitación para traérselo y enseñárnoslo. La verdad que es un juego que me gustó bastante, empezando por su estética, ya que es muy clarito de ver y entender, nada de tableros barrocos y oscuros. En la partida llegamos a la conclusión de que alguna carta de la expansión era demasiado poderosa y decantó el juego, pero bueno, con una partida en lo alto no es para catalogarla de rota. Otro punto positivo es que es muy rápido de jugar y en hora y poco nos lo ventilamos.

Cristian se había traido el Firenze entre sus chusquetes y le dimos una oportunidad, tampoco es un juego que ofrezca gran novedad en el panorama lúdico, pero como juego familiar está entretenido. Menudo lío que me hice con el orden de los niveles especiales, creo que intenté hacerlos sin seguir el orden así como 3 veces…

Cristian estaba en racha y sacó otro de sus juegos que había viajado con nosotros, American Rails, un jueguecito de trenes parecido al Chicago Express. Este tipo de juegos se me da fatal, no sé porqué, pero lo de las acciones, cuánto valen y cuándo comprarlas lo tengo en el haber lúdico. Seguiremos entrenando. De este juego se han editado muy pocas copias, todo guardadito en un blister y sin mapa montado… muy desalentador a primera vista pero entretenido y rápido de jugar.

¿Qué hora es? ¿Las 2 de la mañana ya? ¡¡Uff!! Venga, un filler antes de dormir ¿no? Y filleamos con un Globall y un Meuterer, el segundo es un clásico de cierre para nosotros, todo un juegazo y del que ya hemos hablado y como viene siendo habitual hubo motín todas las rondas 😉
Respecto a Globall, está basado en la fase final del Mundial del (inserte número, por favor). Es un juego de apuestas en cada partido, en el que caben hasta 6 jugadores. En los partidos puede haber grandes vuelcos de marcador y sorpresas, en nuestra partida acabo ganando Italia, que fiel a su costumbre se clasificó por los pelos en cuartos de final contra la todopoderosa Nueva Zelanda. Divertido.


Con las ojeras tobilleras nos fuimos al catre… ¡¡Menuda sorpresa!!, me “tocó” la cama del medio, ya empieza la cosa regulera con dos maromos a ambos lados, pero lo peor fue el somier. Pestañeabas y el ñiqui ñiqui duraba unos segundos, no te digo ya cuando te movías o cambiabas de posición. Al menos sirvió para que los otros dos mamones se hartaran de reir un buen rato 🙂

¡¡Piiiii!! ¡¡Piiiii!! ¡¡Piiiii!! Sus muelas, que no logro apagar el despertador… 8:30 de la mañana… Ducha y a desayunar. Pedazo de desayunos los que nos ponen allí. Pilas recargadas y a jugar de nuevo.

La mañana empieza fuerte, probando la madre de todos los hypes, Eclipse, para entonces había llegado Pablo (¿frescology?), un amigo de David que venía por primera vez a Zona Lúdica y no conociamos. Un chaval estupendo y un buen gañán ;). Qué decir de Eclipse que no se haya dicho ya. Un juego que mientras nos lo explicaba maravillosamente Gurney (muchas gracias, por cierto), yo andaba pensando que qué de cosas tenía el juego y todas ellas interesantes. Lo jugamos a 4 y fue muy divertida, con una guerra fría que estalló en los últimos turnos, donde hubo hostialidades a dolor y galletas como panes. Inmersivo y dinámico. La anécdota fue jugar con Ángel con quien habiamos jugado el día anterior el Galactic Emperor y nos sorprendimos al encontrarnos las mismas naves que en él. Se ve que aquí lo típico era la bolsita con vaqueros e indios de plástico y allí en China lo que se llevan son estas navecitas…

Como quedaba tiempo antes de comer, nos echamnos una partidita rápida al Last Will, al que habíamos jugado recientemente (ver posts anteriores), como ninguno nos habíamos leído las reglas, jugamos según nos acordábamos, mirando en ellas algún detalle. Como no podía ser de otra manera, lo jugamos mal, pero al menos nos sirvió para darnos cuenta que también habíamos jugado mal la primera vez. La sombra del Comuni es alargada…

En un paseo por la sala Biblio nos secuestró y nos sentó en la mesa de una de las atracciones del evento: El Crokinole. La cara de David era un poema, por haber tenido una infancia sin jugar a las chapas, pero fue entrando en calor y nos lo pasamos de lujo. Me veo entrando por la puerta de casa con semejante trasto y saliendo media hora después con las maletas. Como no, hubo repetidos comentarios al ensayo logrado por Sergio Gramos la semana pasada, y es que hay veces que el ansia se impone y le dan por saco a la precisión 😛

Vimos una mesa vacía con un prototipo sobre ella llamado Teatro, así que nos sentamos y allí conocimos a Pepe (Kalarien), curiosamente el flamante primer Baronet de labsk. La verdad que nos lo pasamos muy bien jugándolo y charlando sobre él una vez acabada la partida. Personalmente me gustó mucho la elección de acciones, donde cada uno de tus trabajadores va a trabajar sólo un día y debes controlar el orden en que los colocas, además de existir espacios en los que sólo uno de los trabajadores de los jugadores va a trabajar en el día, así que hay que andar vivo en el orden de turno. El juego trata sobre la producción de una obra literaria, para lo que debes contratar actores y actrices, técnicos, distintos tipos de publicidad, catering, atrezzo… En fin, todo lo que hace falta para salir el día del gran estreno y conseguir el mayor éxito de crítica y público. Lo que menos me llamó la atención en un principio fue que se jugase por equipos, prefiriendo el modo competitivo, pero la verdad que luego la partida fue muy bien. ¡¡Suerte con el niño, Pepe!! Siento no tener la foto que nos hicimos, pero ya editaré el post y la colgaré en cuanto David me la pase.

Nos dió tiempo a montar una partida de Vanuatu con Akumu (un gran tío). En ella no jugué para que fuesen cuatro y así fuese un poco menos dura y más controlable la partida. ¡Estupendo juego!

Antes de la cena echamos un Homesteaders con Suffo y María Ángeles , me enamoré de este juego cuando lo probé en la pasada Biblioquedada, tanto que le dí el coñazo a Jon de Planetón hasta que trajo la segunda edición. Decir que se han esmerado en la producción y les ha quedado de maravilla comparada con la primera, que tuvo problemas de moho, descuadres y calidad de las losetas y tablero.

Otra vez se acerca Gurney a nosotros y nos ofrece jugar un Turf Master de Luxe… esta vez no te lo voy a agradecer… Jugamos 3 vueltas, para así agotar el mazo individual, pero se hizo eterno. Con una vueltecita a un circuito con obstáculos hubiese estado genial, pero bueno, ya lo sé para la próxima vez.. Vez que llegó el domingo y salí huyendo 😉 Quizá era muy tarde ya o quizá no era el momento del juego, pero no le encontré la gracia. Eso sí, nos reimos bastante al darnos cuenta de la carta de ayuda donde el diseñador (Albrecht Nolte), ponía su teléfono personal para que en caso de duda se le pudiera llamar.. O_o

Volvía a ser tarde y como postre nos jugamos un Alien Frontiers, la verdad es que me gustó el juego, con tanto dado y diferentes maneras de usarlos me recordó al Troyes. Teniendo este último no vendrá a la colección, pero nunca diré que no a una partida 😉

Vuelta al somier, vuelta al grillo toda la noche. El cansancio empieza a notarse y esta vez hay menos risas…

¡¡Piiiii!! ¡¡Piiiii!! ¡¡Piiiii!! Sus muelas, que no logro apagar el despertador de nuevo… 8:30 de la mañana… Bueno, voy a cerrar los ojos 5 segundos y me levanto… Las 10 de la mañana, nos hemos perdido el desayuno, así que salimos del Celulaj y nos plantamos en en primer bar que vemos a zamparnos un mollete entero con un café cargadito.

Vuelta a la sala de juegos, todo sigue igual, gente jugando, mesas abarrotadas… me empiezo a acordar del Día de la Marmota…

Con cansancio arrastrado y menos luces que el camerino de Stevie Wonder, está difícil decidir juego, así que al final David y yo nos decidimos a jugar un Up Front. ¡¡Qué bien me lo pasé!! La partida que más he disfrutado. Al igual que en el Combat Commander, pasan muchas cosas y la situación da un giro de 180º en cualquier momento. Yo andaba metido en una casamata, y ver en la puerta a un tio diciendo “Hola, buenos días tengo un lanzallamas y una carga de demolición, y sé cómo usarlos” te pone en tensión.

Después una partidita rápida al Yomi. De Grey vs The Rock. Qué igualada estuvo la partida, pero al final perdí. Era la primera vez que jugué con De Grey, pero me gustó mucho.

Tras ella me puse un rato con Gudix (No Me Canso de Jugar), un tío majísimo, querían jugar al Vanuatu y estuve allí con ellos mientras lo jugaban. No pudieron acabar la partida porque la hora de comer se les echaba encima, pero les gustó.

Por la tarde poco había que hacer, pero nos dió tiempo ha jugar una partida al 1800 antes de coger el coche de vuelta a Sevilla. Es un mini 18XX para tres jugadores en el que sólo hay tres compañías pero que me ha gustado mucho. La pelea por los trenes es la clave de este juego, y en este caso, aún viéndolo venir de lejos no llegué a conseguirlos antes que mis oponentes, así que acabé muy descolgado. Los errores de cálculo se pagan muy caros aquí.

Turno de despedidas y agradecimientos a los viejos amigos (Luis, Pili y Estrella, Suffo y María Ángeles, Biblio, Israel (Juégame Store), Eloy y muchos más que me dejo en el tintero), así como de los nuevos (Akumu, Gudix, Gurney, Kalarien). Muchas gracias a todos por compartir un ratito de juegos conmigo.

Me ha quedado la espinita de jugar al Ora et Labora, pero no hubo manera de encontrar quien lo pudiera explicar. Tarde o temprano caerá…

¡¡Deseando que llegue ZL2013!!

Perdidos en Mollina

Hoy es un día triste, hoy ha cerrado sus puertas Zona Lúdica 2012

...o al menos hasta el domingo.

En realidad para el universo simio (al menos para un 60%), el día triste fue el domingo por la tarde cuando recogimos nuestros trastos y volvimos al mundo real…

Yo ya había asistido a estas magníficas jornadas como invitado el sábado en las últimas ediciones. Este ha sido el primer año que he hecho un “completo”, y sin duda intentaré repetir. Han sido tres días intensos de juegos y encuentros con viejos y nuevos amigos del panorama lúdico español. Hay que comentar que el número de gañanes por metro cuadrado de Mollina este fin de semana ha sido altísimo… Una compañía inmejorable (saludos a tod@s).

Lo primero de todo, felicitar a la organización. Han hecho un esfuerzo muy grande por que todo saliera a pedir de boca, y lo han conseguido. El sitio como siempre, estupendo. Espero que este evento siga gozando de buena salud en años venideros. Para haceros una idea de lo que se cocía por Mollina este fin de semana, podéis echar un vistazo a estas fotos de Gudix.

Respecto a los simios, estuvimos Fran, Cristian y yo. Jugamos hasta la extenuación y nos reimos hasta decir basta. Mención especial a la cama “sonora” de Fran, los momentos “meh” de Raúl y el 18AL que se cascó el comando gaditano. El juego de las jornadas, el Eclipse, como no podía ser de otra forma… somos débiles.

Bueno, en resumidas cuentas, gran fin de semana. Volveremos.

P.D. Jokin, apúntame una victoria al Yomi frente a Fran. Sin sangre 😉