Reconquistando las golfas

Y es que en verdad las habíamos perdido hace tanto que nos costó el primer contacto con el nuevo horario nocturno de nuestras quedadas… Vaya cara de sueño de David, Jokin y yo…

Al menos jugamos sin la presión de hora de vuelta, y sobre todo ¡¡sin niños!! 😉

Bueno, al lio, que aquí hemos venido a hablar de juegos:

A las 21:00 me planto en casa de David con una bolsa de Carrefour y tras una cerveza y una empanada nos disponemos a desplegar el chusco que tocaba en esta primera golfa.

Stronghold, de Ignacy Trzewiczek, un juego que aunque pueda parecer totalmente ameritrasto, es un eurogame puro, eso sí, con alma 😉

El juego en sí trata de conquistar o defender, según el bando en el que juegues, una fortaleza. Ésta está defendida por unos pocos humanos y las hordas invasoras son goblins, orcos y trolls. Por lo que veis está ambientado en una temática fantástica, lo que puede no ser plato de buen gusto para todos.

Los componentes son bastante resultones sin ser nada especial. Lo único que brilla con luz propia es el tablero, que en mi opinión es una preciosidad. Judgad por vosotros mismos

En cambio el reglamento es regular tirando a malo malísimo, y cuesta cogerle el aire.

El juego se desarrolla un máximo de 10 turnos de asedio, pero podrá acabar antes si los invasores logran abrir una brecha en las defensas. No es un juego corto, alrededor de 3 horas. En la bgg se leen múltiples posts sobre que el juego lo suele ganar el defensor, pero en las tres partidas que hemos jugado ya, las hordas han logrado asaltar el castillo en un tiempo razonable. Y digo lo del tiempo razonable porque cuanto más tarde se invada la fortaleza, más posibilidades de ganar tienen los humanos, ya que el invasor empieza con 10 PV y cada turno en el que no haya hecho brecha le debe dar uno al defensor. A parte de éstos, hay otros cuantos PV que se pueden ganar siendo el invasor, logrando grandes gestas en la batalla, como sacrificar 12 goblins en rituales mágicos, estar peleando en 7 tramos de muralla, etc. El defensor en cambio empieza con PV y los puede perder, o perderá, haciendo cosas deshonrosas para unos caballeros, como poner a las mujeres y los niños a guerrear, etc.

Fundamentalmente el juego es para 2 jugadores, pero hay variantes en el reglamento para jugar 3, e incluso 4 jugadores. En nuestro caso jugamos a 3 jugadores, siendo uno de ellos el defensor (David… El pobre siempre ha sido el defensor) y dos atacantes (Jokin y yo). Cada atacante ocupa un ala del asedio, así que el juego funciona básicamente como a 2 jugadores, pero quizá sea un poco más difícil defender el castillo si cabe.

La mecánica del juego es la de acción-reacción, es decir, cuanto más cosas o más recursos emplee en hacerlas el atacante, más cosas podrá hacer el defensor. Las partidas serán completamente diferentes unas de otras ya que las máquinas de asedio, las habilidades, los hechizos, etc, van a ser distintos para el atacante cada partida, por lo que la rejugabilidad no va a ser un gran problema en ese sentido. En cambio el defensor siempre tiene las mismas acciones disponibles.

Primer plano de tramos de muralla en pleno asalto

Es un juego que me gusta, tanto por ambientación, tema y mecánicas. A mucha gente puede no llegar a gustarle que sea demasiado eurogame, ya que llegar a defender los tramos de muralla, o romper las defensas se reduce a una cuestión matemática, con la que ha de estar jugando constantemente el defensor para no malgastar tropas y recursos innecesarios.

Tras la partida, echamos un buen rato charlando, del juego y de otros asuntos, como sólo el horario golfo y su tranquilidad te permite. Ha sido un placer reconquistarlo 😉

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De Siam a Grecia y tiro por que me toca

Día curioso, en el que los 5 simios se juntan en una mesa y en el que por el chorreo de llegada de gente a horas diferentes y mi necesidad de volver pronto a casa (Duérmete Niño es hasta peor para los padres que para el pequeñajo, ya que la férrea rutina ha de ser implacable) hace que no se gaste día del gañán:

Al llegar a casa de David, 3 minutos tarde, ya me encontré a Jose allí sentado, tras charlar un poco e increpar a David para que sacara un Dominion, ya que teniamos 50 minutos solo, nos suelta un “paso, que lo tengo sin desprecintar” O_o

 

En su lugar sacó un King of Siam:

Es raro este juego, lo he jugado 3 veces y lo he visto jugar alguna más y siempre siempre los gobiernos ingleses se han impuesto. De lo que va el juego realmente es de ir equilibrado en cubos y despuntar al final en algo, porque sino pasa como con los azules ayer, que acaban todos en un país que va a puntuarse y desaparecen del mapa. La mayoría de las veces el juego consiste en quedarte tú con la última carta que se juegue, ya que probablemente te dé la victoria. Jose se decantó muy pronto por los azules, David un poco después por los rojos y yo tenía un poco de ambos. A partir de la mitad del juego, las cartas se empiezan a jugar por obligación, ya que si no, dejas que otro se lleve el gato al agua, y así me favoreció el timming de la partida y logré quedarme con una carta, que al jugarla me proporcionaba la victoria por mayoría de sets y ser el último en jugarla, al formarse el 4º gobierno inglés.

 

Ya con Cristian viendo el final de la conquista británica de Siam, se sacó a la mesa el plato “fuerte” del día…

Tras desplegar y un setup que le hizo perder un par de puntos, llegó Jokin con ganas de trollear y desde el minuto 0 se dedicó a pinchar a David con comentarios sobre chimeneas y demás sinónimos ígneos. David, en defensa de su última adquisición, entraba al trapo…. El caso que tras una breve explicación de las reglas, comenzó la partida, en la que todos fuimos un poquito a ciegas, empezando a comprar tecnologías con más miedo que vergüenza. Por mi parte, debido a la disposición inicial y por el cubo de recurso que te dan, me enfilaron hacia una espada, que sembró un poco de cacota en todos los que me rodeaban, ya que era muy costoso echarme de una región y por el contrario esclavizaba como churros. Mi partida se basó en viajar poco y comprar muchas tecnologías (1 maravilla incluida) e intentar siempre estar por delante en la carrera armamentística. Pasé completamente de los dioses, lo que me pudo costar la partida, pero que finalmente no fueron tan dañinos.

Es un juego entretenido, quizá algo caótico a 5, ya que las galletas llueven del cielo y pueden esclavizar a todos tus tokens si te adelantas mucho en el tiempo (creo que Cristian llegó a estar así). Aún así, parece que hay muchas maneras de sacar puntos de victoria al final de la partida, ya que quedamos todos en un puño y eso es bueno. El juego no me ha deslumbrado, pero no es que sea malo. Me parece un poco lioso el cuadro de tecnologías, en el sentido de ver qué necesitas para comprarte una, y cuando lo has hecho y la compras, ves que podías haberte comprado una mejor todavía porque no viste ese recurso que tenías por ahí. El mapa algo pequeño pero funcional. Los dibujos de los recursos se confunden en algunos casos, en cambio los dibujos de las losetas de tecnologías son muy chulas. Pero son detalles nimios. Muy importante, y no precisamente a su favor, es lo que han dicho ya David y Jose, que no tiene alma ninguna, por lo que no acabas de meterte en el papel….

Buena tarde de juegos, con buena compañía… ahora a esperar que pase pronto la semana para que la que viene volvamos a quedar.