First Train to Nuremberg y 3 gañanes

Aquí ya hablamos en su día de lo que nos parecía el juego a 2 jugadores, y en su magnífico día del gañán, Jose nos cascó de nuevo el First Train to Nuremberg, pero esta vez a 3 jugadores.

Es curioso cómo cambia el juego respecto al original, ya que lo que cobra mucha importancia por encima de todo son los pasajeros, y por supuesto el track marrón de las locomotoras (aunque éste en el original también lo era). A 3 jugadores funciona mucho mejor que a 2, ya que hay más pelea por los recursos, la elección de trenes, en la subasta, etc. Aún así me sigue dando la impresión que sigue habiendo muchos cubos y pasajeros en el mapa, y que no es tan trascendente construir vías primero porque hay abundancia de todo. Sí, ya sé que eso depende de la partida y del setup aleatorio inicial, pero es que hay muchas más regiones que en el LTtW, y muchas más donde salen recursos, por lo que salvo un setup catastrófico hay de sobra para todos…

Regiones a cascoporro

Regiones a cascoporro

Estamos ante uno de los grandes infravalorados de Wallace. Me encanta, es un juego durísimo, eso sí, ya que cualquier error te deja fuera de la partida, la subasta es durísima ya que al menos con nosotros los precios se disparan, y la verdad que tienes que medir muy bien en los tracks que vas a subir para luego no quedarte sin ese puntito que hace que no puedas vender tus vías, sin descuidar ganar puntos para el track de locomotoras…

Anda que esta subasta es como las nuestras.... hasta 7 cubos se llegaron a pagar...

Anda que esta subasta es como las nuestras.... hasta 7 cubos se llegaron a pagar...

Gran partida, pero la siguiente se promete mejor, ya que David y Jose jugaron como se juega al LTtW (vías rentables, buscar packs, y mucha cerveza), y mira que les avisé de la importancia de los pasajeros…

Día del Gañán: Jokin, Cristian, Fran, David, Jose.

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Betis, Sevilla, cerveza y camellos

El pasado sábado, me planté en casa del lesionado Cristian a echar una partidita. Iba con la idea de que me sacaría a la mesa un Wilderness War, o un No Retreat!, o un Washington Wars, pero finalmente estaban el A Few Acres of Snow y el First Train to Nuremberg sobre la mesa, así que nos decidimos por este último para probr el mapa a 2 jugadores.

Last Train to Wensleydale es un juego que me encanta y que creo no tiene el reconocimiento que se merece. Todo es agónico en él, empezando por la subasta, por el orden de construcción de vías, por la elección de trenes, en la pelea por los recursos. Estás toda la partida sufriendo para que el o los que vayan delante tuya no se lleven lo que necesitas.

Bueno, pues en la variante a dos jugadores del FTtN todo eso se diluye bastante, ya que en las pujas hay espacios de sobra para que si se llevn el que quieres te cojas otro similar a menor precio, las vías solo tienen pelea en el último turno, ya que es habitual comenzar cada uno por un lado (rojo-verde) y claro, ésto evita también que haya pelea por los recursos, la elección de trenes sí mantiene su tensión y es la que marca las grandes diferencias en la partida, como luego veremos en las diferencias entre FTtN y LTtW.

Qué diferencias nos podemos encontrar entre las versiones:

Para empezar tenemos un tablero con bastantes más regiones y en la que no hay montañas, sino campos de cerveza que no se pueden atravesar. Las vías caras para construir son únicamente si cruzamos los ríos. Además, tiene dos tableros pequeños adicionales: uno de ellos para el tema de las pujas, orden de turnos y tracks, y otro para los trenes. La estética me resulta algo más confusa que LTtW. No sé que tienen los cutre diseños de Wallace, que me acaban encantando, además en el LTtW todo va integrado en el mismo tablero, lo que en mi opinión es de agradecer. Lo que me ha gustado de los tableros del FtTN es que ambos tienen doble cara, por lo que hay dos mapas y reglas especiales para ellos, así como una variante que permite jugar a 2 jugadores. Si son 3 los jugadores se puede jugar en ambos mapas, y si son 4 sólo en el que es igual al del LtTW. La calidad del tablero grande es bastante buena y la de los tableritos pequeños es algo menor, pero correcta.

– Los materiales: Aquí nos encontramos con que el queso se ha convertido en correspondencia y que las piedras ahora son cerveza. Los hinchas del Betis, del Sevilla y del Mandril siguen siendo los mismos, así como los palitos de colores que simbolizan los trazados de vías. Han hecho más pequeños los discos que marcan los tracks, cosa que ha hecho que pierdan manejabilidad. Las locomotoras de madera con las que marcamos los trenes que compramos cada turno son idénticas a las del LTtW. Me encantan, quedarían genial para tunear el Steam/Age of Steam.

Las reglas: Jugando en el mapa a dos/tres jugadores, lo que varía es el número de turnos, el espacio disponible para subastas (6 en vez de 8), y lo más importante de todo, la manera de puntuar, ya que en este mapa le dan mucha más importancia a los pasajeros que a los recursos, de tal manera que en los trenes de nivel tres, cada pasajero que metas te dará 3 PV, en los de nivel 2 te dará 2 PV y en los de uno, pues 1 PV. Ésto provoca que quizá no seaa tan importante juntar “packs” para el final de la partida, como transportar muchos psajeros en los trenes que te dna muchos PV. Curiosamente, en esta variante, se van calculando cada turno los PV que consigues y se reflejan en un track, lo que te da una clara información de cómo va la partida y cuales son tus rivales a batir en cada momento, cosa que en el LtTW siempre estás con la duda de quien va delante. Al final de la partida, se sigue puntuando por el track de beneficio y por los “packs” logrados. Como comentario final, reflejar que hay menos trenes para comprar y que la distribución de materiales y pasajeros en ellos cambia respecto al LTtW.

 

Conclusión: Creo que este mapa es para jugarlo a 3 personas, donde seguro que hay mucha más pelea en todos los ámbitos antes descritos. La partida no estuvo mal, pero nos sentimos dentro de un mini solitario, donde la única guerra fue por coger las locomotoras de nivel tres que te reportaban muchos puntos.

 

Como postre le insté a Cristian para que me enseñar a jugar al Jaipur, un juego que siempre me había llamdo la atención por su estilo colorista.

Se trata de un filler divertido, pero no mucho más allá. Lo único que no me gustó, es que hay que jugarlo (en teoría), al mejor de 3 rondas, lo que se hace algo repetitivo. Nosotros jugamos una sola. Los materiales son de buena calidad y preciosos estéticamente. Como buen filler, depende mucho de la suerte, aunque tiene también su huequito para el gañaneo y cierta estrategia. Básicamente consiste en jugar cartas que te porporcionan tokens de las mercancías reflejadas en las cartas, tantos como cartas jugaste de ese color. Además, si entregas 3, 4 ó 5 cartas de un mismo color, te llevas también un bono. En tu turno tienes una sola acción, que se puede elegir entre bajar 1 o varias cartas del mismo tipo, coger un carta de las 5 mostradas, cambiar cartas de tu mano por las 5 que hay mostradas. Lo que rompe un poco la monotonía son los camellos, que no te valen para nada excepto para usarlos como moneda de cambio al elegir la acción de cambiar cartas de tu mano por las mostradas, bueno, también le dan puntos al que más camellos tenga al final de la partida. Rompen la monotonía porque si quieres coger algún camello de las 5 cartas mostradas, has de cogerlos todos, por lo que haces que se muestren nuevas cartas y le dejas toda la magia en la mesa a tu oponente, que no dudrá en cogerse la mejor, o cambiar su fulita de la mano por las mejores.

 

Muchas gracias a Cristian por acogerme en su hogar y enseñarme ambos juegos.