De nuevo en las islas

Vanuatu ha sido sin duda la novedad que más nos ha gustado en bastante tiempo en el grupo simio. Yo ya he jugado cuatro partidas desde que a Fran se lo regalaron (no sin algo de miedo) y en el blog ya ha dado mucho de que hablar (aquí y aquí), incluyendo alguna disquisición gafapastaca sobre la música que escuchan los habitantes de las islas.

Por si no queda claro, Vanuatu está aquí y digan lo que digan seguro que escuchan reggae

El último día del gañán de Fran, volvió a sacarlo, esta vez a cuatro (sólo faltó J.). Jugamos con las dos variantes de la casa: orden de turno tipo Caylus y que haya que pagar la mercancía extra del personaje de las mercancías.

Fue una partida difícil con multitud de puñaladas traperas. Fran y yo fuimos por los mismos sitios, así que nos dimos fuerte y flojo. Jose se quedó a la deriva sólo y rodeado de peces y allí se hizo su agosto, hasta creo que invitó a sus amigos a alguna barbacoa. Cristian estuvo entre dos aguas (al final se vino con Fran y conmigo para aumentar la diversión) y comprobó en sus carnes la importancia que tiene en este juego el orden de turno.

Hay poco que decir. Es un gran juego. Al final de la partida simplemente discutimos pequeños detalles. A Fran le gusta más a cuatro jugadores por que hay más conflicto en la subasta de las acciones, mientras a mi me han divertido más las partidas que hemos jugado a tres jugadores por que se podían controlar algo mejor. A dos no lo he probado, pero me daría un poco de miedo jugarlo a cinco. También como siempre, Jose comentó que le sobra un piso, es decir, el último turno en el que además, no entran islas nuevas. En el juego original son ocho turnos creo recordar, jugar una más o uno menos, no es demasiado diferente.

Cabe destacar que mi tapete no bebió cerveza esta tarde 🙂

Como siempre, lo mejor, la comañía.

Día del gañán: Cristian, David, Jose, Jokin, Fran.

Jokin’s return

Tras otra breve ausencia, J. reapareció el viernes para reclamar su día del gañán. Como siempre no defraudó sacando un juego nuevo pero conocido a la vez, Small World Underground.

Small World me gusta, pero he de reconocer que siempre acabo enfadado con el mundo… A partir de aquella fatídica noche con las Gitanas del Inframundo, tengo la sensación de que me pegáis con malicia… En este caso, tras unos Elfos Oscuros superpoderosos, mis Ogros fueron masacrados por las Ígneas de Jokin. Así es la vida. Jose, en vez de meterse a atacar a Fran (claro líder del momento) decidió acabar con los pocos Elfos Oscuros que me quedaban en declive… Vaya tela. Fran nos machacó con sus momias gregarias.

La expansión me gustó. Nuevas razas, nuevos poderes. Obviamente, alguno se repetía con lo que había en el original, pero eso es inevitable. Los artefactos y lugares me parecen divertidos (quizás hay demasiados, pero no pasa nada). La paleta de colores es un poco triste, pero eso tampoco es importante. Lo único que no me gustó, es que si no había más fichas no podías usar los poderes que dan nuevas tropas. La solución de regalarle otro SW a J. no está mal, pero usar las tribus perdidas tampoco es mala 😀

En general, no me defraudó. Quizás, el resto de simios tenga otra opinión…

Después del plato fuerte, dio tiempo a sacar el Verrater.

Pollos contra flores

No me gusta. Hilo de venta. Alto poder calorífico. Como queráis decirlo. ¿Por qué? Demasiados números. Demasiadas cuentas. Demasiado esfuerzo para la diversión que da. Ni siquiera hay sorpresas con las traiciones, por que en general están “cantadas”. Además, se pierde mucho tiempo contando los puntos de la batalla. Aburrido. Como posible solución, poner las cartas de lucha ocultas y dejar los puntos de victoria ocultos usando las monedas del SW. Pero como siempre, hay tantos juegos buenos que no merece la pena perder el tiempo arreglando los malos…

Día del gañán: David, Fran, Cristian, Jose, Jokin.

Castigo

No me sentaré a la derecha de Jose. No me sentaré a la derecha de Jose.
No me sentaré a la derecha de Jose. No me sentaré a la derecha de Jose.
No me sentaré a la derecha de Jose. No me sentaré a la derecha de Jose.
No me sentaré a la derecha de Jose. No me sentaré a la derecha de Jose.
No me sentaré a la derecha de Jose. No me sentaré a la derecha de Jose.

Sigue leyendo