Dando candela

Como bien sabéis, porque nuestros lectores sois gente instruida y no mangarrianes de a docena el kilo, la candela es la unidad de intensidad luminosa en el Sistema Internacional. Así que también habréis adivinado a qué jugamos la semana pasada: a Alta Tensión.

Tablero. Acabando la partida

Chispando el país, con un robot catalán. O valenciano, no le preguntamos el número de serie.

Cristian, en una golfa predespedida sacó un juego que nos gustara a todos, permitiéndose innovar en las expansiones. Así que sin darnos cuenta nos vimos con un Funkenschlag en la mesa, con un robot amarillo y el tablero de la Península Ibérica. Dejamos fuera la región de Levante, en vez de Portugal como suele ser costumbre. El robot pujaba por la central más alta, pagando como máximo tanto dinero como el valor de la central más el número de ciudades que tuviera construidas en el mapa. Después, compraba los recursos justos que requirieran sus centrales. Y a la hora de construir, construía tantas ciudades como le permitiera el dinero. Su poder especial: en vez de empezar con 50€ como los demás, empezar con 100€.

100 para 20, cinco ciudades.

Fran, montado en el taco. Y ganó. Es el jefe, está claro…

Fue una partida simpática. Para empezar porque, como cada vez que jugamos este mapa, no faltaron las quejas de David diciendo que cómo podía estar Mérida en el mapa en lugar de Badajoz. Luego, por la encarnizada batalla entre el robot y yo. Esto es muy claro: si el robot es el jugador dummie, quedar por detrás de él es reconocer públicamente tu inutilidad. Como cuando en Tinners’ Trail sacas menos beneficio que si hubieras estado toda la partida limitándote a vender empanada.
A pesar de hacerle pagar siempre el máximo por las centrales que cogiera, al empezar con tanto dinero, sin comerlo ni beberlo nos encontramos con cinco ciudades amarillas en Andalucía en el turno uno. Luego tuve la duda toda la partida si ahogar al robot no era en verdad dejar a los demás hueco para expandirse por el mapa. Pero sinceramente, bastante tenía con seguir mi estrategia de quedar penúltimo como para saber quién iba a quedar segundo.

En esta partida prometo que intenté nuevas estrategias. De hecho creo que fue la primera partida que he jugado en la que he comprado una central de carbón. Pero en cuanto aparecieron las nucleares salió mi Sr. Burns y me peleé con el robot por ella…

Carbón para 5, uranio para 3, basura para 7

Poco uranio veo yo aquí…

Fran nos ganó sin margen para la duda. Si alguien es capaz de gastarse 100€ en una central de 20€ y aún así sacarnos del mapa, una de dos: o es un genio de las finanzas o los demás somos unos paquetes. Mi consuelo es que no sólo superé al robot, sino que quedé segundo, por 17 monedas de diferencia. Y con el cerebro derretido, of course

Lo peor de Alta Tensión es la sensación de comuni continuo. Siempre hay algo que estamos haciendo mal. Las reglas parecen más o menos claras, con mecánica básica de juego fácil de seguir, pero siempre hay algún detalle que se nos escapa, generalmente relacionado con los cambios de fase.

Jokin’s return

Tras otra breve ausencia, J. reapareció el viernes para reclamar su día del gañán. Como siempre no defraudó sacando un juego nuevo pero conocido a la vez, Small World Underground.

Small World me gusta, pero he de reconocer que siempre acabo enfadado con el mundo… A partir de aquella fatídica noche con las Gitanas del Inframundo, tengo la sensación de que me pegáis con malicia… En este caso, tras unos Elfos Oscuros superpoderosos, mis Ogros fueron masacrados por las Ígneas de Jokin. Así es la vida. Jose, en vez de meterse a atacar a Fran (claro líder del momento) decidió acabar con los pocos Elfos Oscuros que me quedaban en declive… Vaya tela. Fran nos machacó con sus momias gregarias.

La expansión me gustó. Nuevas razas, nuevos poderes. Obviamente, alguno se repetía con lo que había en el original, pero eso es inevitable. Los artefactos y lugares me parecen divertidos (quizás hay demasiados, pero no pasa nada). La paleta de colores es un poco triste, pero eso tampoco es importante. Lo único que no me gustó, es que si no había más fichas no podías usar los poderes que dan nuevas tropas. La solución de regalarle otro SW a J. no está mal, pero usar las tribus perdidas tampoco es mala 😀

En general, no me defraudó. Quizás, el resto de simios tenga otra opinión…

Después del plato fuerte, dio tiempo a sacar el Verrater.

Pollos contra flores

No me gusta. Hilo de venta. Alto poder calorífico. Como queráis decirlo. ¿Por qué? Demasiados números. Demasiadas cuentas. Demasiado esfuerzo para la diversión que da. Ni siquiera hay sorpresas con las traiciones, por que en general están “cantadas”. Además, se pierde mucho tiempo contando los puntos de la batalla. Aburrido. Como posible solución, poner las cartas de lucha ocultas y dejar los puntos de victoria ocultos usando las monedas del SW. Pero como siempre, hay tantos juegos buenos que no merece la pena perder el tiempo arreglando los malos…

Día del gañán: David, Fran, Cristian, Jose, Jokin.

Amago de Jokinada… día del gañán amarillo…

Varios días después de jugar, haremos una pequeña reseña de lo que pasó el Viernes…

La tarde empezó camino de Almensilla, donde veo que suena el móvil con un aviso de correo electrónico entrante…son dos correos. El primero de Jokin, diciendo que no viene… qué gañán!!! Pero bueno, un punto a su favor, ya no avisa tres horas después de la hora que hemos quedado, como hacía antes :P. El otro correo, de Cristian, diciendo que es mi día del gañán… ayyy omaaa y no he pensado ningún juego, ni llevo nada de casa, sólo a la hermana del tío del pecho depilado, por si surgía un Yomi :S.

Al llegar a casa de Fran, ya estaba Cristian. En un principio casi decidimos que no corriera día del gañán, pero me acordé de mi preciado Goa, y las ganas que tenía de volver a jugarlo, así que día del gañán palante.

En la partida, Cristian y yo fuimos apalizados por Fran. Fue una partida un tanto extraña, bajamos bastante menos en los tracks que en otras partidas a las que hemos jugado.

Después nos pusimos con un juego que tenía bastantes ganas de probar, el Tyros de nuestro amigo Wallace.

Es un juego sencillo de reglas y de entender. Es un juego familiar, casi filler para nosotros, que me atrevería a sacar con no jugones. Me gustó bastante, y me gustaría volver a jugarlo pronto.

Nada más terminar la partida, llegó David. Se pegó un baño y nos contó que se habían presentado muy pocos alumnos a su examen. Fue incapaz de hacerlo sin que se le escapara esa media sonrisa que sueltan todos los profesores [inserte adjetivo aquí] como él :P.  Tras esa media sonrisa, le dimos una nueva oportunidad al último descubrimiento de Cristian (más de un año después de haberlo comprado :D), el Walhalla.

El juego pasó la prueba de fuego de la segunda partida. Funciona bastante bien a 4 jugadores. Otro filler con galletas, barcos que llegan, vikingos que se emperchan, cartas que dan magia, mayorías… y se juega bastante rápido.

Como fin de fiesta, jugamos un San Petersburgo con expansión, con una gran polémica final sobre si el observatorio desequilibra o no, el juego. Por un lado, David y yo pensamos que sí lo desequilibra mucho, le da mucha ventaja esa carta (que sólo cuesta 6 monedas) al que la lleva. Por otro lado, Cristian y Fran pensaban que no. A destacar, que yo pienso que si lo desequilibra, aunque tenía un observatorio, y quedé último. Eso sí, jugué fatal :D. Fran tenía el otro, y nos sacó una barbaridad de puntos al resto.

Queda lo mejor de la sesión (además de la compañía)  por comentar, pero no contaré nada hasta que Jokin venga a jugar, a ver si así se anima el gañán :P.

Día del gañán: Jokin, David, Cristian, Fran, Jose.

Oso amoroso… y …A lo cubano, botella de ron, tabaco habano…

El Viernes volvió a haber golfa. Fuí una quedada un poco especial, en la que nadie gastó día del gañán.

El primero que apareció en Almendrilla fuí yo, con mi mazo de Grave debajo del brazo. Mientras llegaba el resto, echamos a pelear el panda de Fran con mi guerrero del pecho depilado. El pobre panda, más bien parecia un oso amoroso, el animalito hizo menos daño que el pescado blanco :D. Apenas tuvo nada que hacer contra mi guerrero del viento.

Grave, momentos antes de dar 45 puntos de amor...

Me imagino que habrá nuevas entregas de este tipo de combates, Lum creo que se quedó con ganas de revancha. Cada vez me gusta más el Yomi, creo que es un filler (David, digas lo que digas, es un filler :D) perfecto para jugarlo mientras llega el resto de gañanes. Deberíamos ir haciendo una clasificación simio-Yomi, para ver cuántas veces muerden el polvo vuestros aprendices de guerreros 😛

Cuando llegó el resto, pasamos al plato fuerte de la tarde. Le tocaba el día de gañán de Fran, pero vino un amigo de Jokin, así que decidió sabiamente no sacar el Indonesia que tenía pensado con los simios. Al final decidimos entre todos el juego. El juego elegido fue el Cuba junto con la expansión El Presidente.


Yo lo había jugado sin la expansión, hacía mucho tiempo, en una Bibliokedada, y recuerdo que me gustó mucho. En la partida me metalicé a lo grande,y Fran nos dió un buen repaso a todos. Es un juego que me gustaría volver a repetir pronto. Es un eurogame puro y duro, en el cual hay que producir mercancías, construir edificios que te dan magia, manufacturar las mercancías, embarcarlas por puntos de victoria, cambiarlas por pasta, utilizarlas en los edificios propios para producir puntos de victoria…

Tiene unas cuantas mecánicas bastante chulas. Me gusta mucho eso de construir encima de zonas de tu parcela que te producían algún tipo de recurso, con lo cual dejas de producir para el resto de partida ese recurso concreto. Eso hace que haya que pensarse mucho donde quieres edificar, porque luego puedes echar mucho de menos el recurso sobre el que está el edificio. De un turno a otro, o en el mismo turno, ya te has arrepentido de donde has construido el edificio. También me gusta mucho la interacción que hay en la votación, en la que salen cuatro leyes que serán sometidas a votación, siendo el ganador el que decida dos de esas leyes, que entrarán nuevas. Eso hace que siempre tengas que guardarte recursos y pasta de sobra, por si el gañán de turno aka FidelJokin, baja alguna ley que te pueda putear.

Lo que menos me gustó fueron los edificios. No los edificios en sí, si no el hecho de que sólo haya un edificio que intercambie puros por puntos de victoria, y otro que intercambie ron por puntos de victoria. Al haber un solo edificio de cada tipo de éstos (que creo que son los más potentes), el que lo construya primero obliga al otro que iba a por lo mismo, a cambiar completamente la estrategia. A mí me pasó con Fran, que al ir él antes que yo en el orden de turno, construyó ese edificio antes y me metalizó para el resto de partida, obligándome a embarcar por PVs. Esta estrategia es dura, porque los barcos salen al azar, y pueden llevarse varios turnos sin salir barcos que soliciten esa mercancía. Además, al ir a la estrategia de embarcar, siempre tendrás que utilizar la carta del Mayor, con lo que perderás 5 votos cada turno, y rara vez podrás elegir qué leyes bajar, y como no estés preparado pueden metalizarte bastante. Aunque creo que pensando un poco después de la partida, creo que se puede hacer algo cuando te obligan a ir a puntos por embarque. Si no pasa mucho tiempo hasta la próxima partida y me sigo acordando, la probaré a ver si funciona :D.

Lo mejor de todo es que gustó a todo el mundo, incluyendo a Emilio, de hecho creo que fue al que más le gustó de los 5. A Cristian también le gustó mucho, a ver lo que tarde en hacerse con una copia :D. En resumen, gran tarde de juegos, y gran compañía, aunque echamos de menos al simio albino.

Al no gastarse día del gañán, la cosa sigue como estaba:

Turno del gañán: Fran, Jokin, David, Jose, Cristian.

Construyendo la muralla y limpiando las alcantarillas

Hoy tenía que haber venido Jokin para disfrutar sufriendo calamidades. Los chinos se morían de hambre, plaga y ataques mongoles mientras a los parisinos se les comían las ratas. A Feld le va la marcha.

El primer día del gañán de la nueva era ha sido para Jose. Tras evadir la sugerencia de repetir After the flood (había que intentarlo), Jose tiró de clásicos, pero con expansiones. Primero ha caído un Notre Dame con más ratas que nunca. Ha sido un suspiro, menos de una hora. Gran juego. He quedado segundo. La verdad es que la expansión ni se ha notado, han salido un par de cartas nuevas que han pasado desapercibidas. Como jugamos de año en año, no es que me acordara de las originales… El caso es que para mi gusto, funciona muy bien a tres jugadores. El juego consiste una acción por turno, pasándole las que descartas a tu compañero de la derecha. Como en cada turno se hacen tres acciones, con tres jugadores usas una carta de cada jugador. ¡Máxima interacción! Un buen filler que no merece ser vendido ni enviado a la chimenea.

La expansión del Año del Dragón

Como la partida duró menos que mis dos peces de hielo en el whisky on the rocks, Jose siguió tirando de día del gañán y saco El año del dragón, no con una expansión, sino con dos: La Gran Muralla y los super-eventos (también conocidos como las supercatástrofes). Partida apretadísima en la que quedé segundo. Mi opinión de las dos expansiones es que La Gran Muralla parece una buena idea, pero es para jugar con nenazas. Los gañanes jugamos sin la ayuda de la muralla para sobrevivir a la China imperial. Básicamente, ofrece la oportunidad de aprovechar una o dos acciones que de otra forma hubieras “perdido”, por lo que facilita las cosas. No me importa jugar con la expansión, pero tampoco la echo de menos si jugamos al original (más gañán y despiadado). La expansión de las catástrofes (creo que han sacado una de amenaza nuclear…) sin embargo me ha gustado mucho. Le da algo más de variedad (si cabe). Para hacérsela en PyP (tampoco hay que hacer mucho…).

Sueño erótico quinceañero

Antes de terminar, comentar que Fran y yo conseguimo probar el Yomi antes de empezar la tarde de Jose. Espectacular. Grave empezó fuerte, pero tres combos mortales de Setsuki le pusieron en su sitio. Espero repetir, quizás incluso comprar algún mazo…

El turno del gañán quedaría de la siguiente forma dependiendo del método utilizado:

Turno gañán v0: Cristian, Fran, Jokin, David, Jose

Turno gañán v1: Fran, Cristian, David, Jokin, Jose