Arde Londres

No todo puede ser bueno. Todo tiene un final. Ayer asistimos a caída de un mito.

No se si el Gran Indendio de Londres es un buen juego, pero lo que sí se es que con el Londres de Wallace se puede encender una buena chimenea.

Golfa a la altura de las ya clásicas partidas del Holandes Errante y los Griegos Maquinistas. No se si fue hora y media o dos horas, pero pareció una eternidad. Turno tras turno en los que no pasaba nada, coge una carta, construye un edificio, ¡caramba tengo cubitos negros, digo pobres, en mi ciudad! ¿Y que es eso de que cada uno tiene su ciudad? AP absurdo para sacar un minipunto. Solitario lento y tedioso. ¡A la hoguera con todos sus preciosos (e inútiles) edificios de colores!

Sin duda Cristian sigue siendo el Rey Midas… ¡encima le han llegado dos! Ni para regalarlos… 😦

Anuncios

El extraño caso del holandés errante y los nómadas suicidas

¡Que gran invento el día del gañán! Hoy se juega a mi chusco y punto. Hemos empezado la segunda vuelta y ya ha permitido que por ejemplo un veterano de la carretera, un auténtico clásico de las golfas como elAoEIII por fin viera mesa. Otros juegos con difícil salida como el Operao el God’s Playground también han tenido su oportunidad. Sin embargo todo en esta vida tiene un lado bueno… un lado de colores, digo, de Colovini.

Hoy voy a dedicar unas líneas ala el día del gañan de Cristian AKA “En el día de las golfas siempre terminamos las partidas”. Hay que decir que Cristian ha conseguido lo que nadie se ha atrevido a intentar. Cascarnos no un chusco, sino dos. Que cabrón.

De Gouden Eeuw “El juego está ambientado en la edad de oro holandesa” Mal empezamos. ¿Edad de oro? ¿Pero qué se ha fumado Colovini?


¿De que va el juego? Hay cinco colores, pero ningún jugador controla uno de los colores… 😀 Es coña. Es un Eurogame, o al menos un intento. El juego comienza intentando controlar regiones que te ofrecen la oportunidad de realizar diferentes acciones. Una vez están todas controladas, se suceden una serie de turnos en los que hay que hacer esas acciones. ¿Que se puede hacer? Ganar dinero (todo cuesta dinero), intentar enviar gente al nuevo mundo (a por PV y dinero), o contratar pintores (por PV).

Lo bueno

– Poder subastar las acciones que no puedes/quieres usar para que las realicen otros y así ganar dinero. Metía un poco de interacción.
– Es un juego rápido. Cada turno puedes hacer algunas cosillas, pero en general vuelan.
– Reirte de tu compañeros simios cuando roban el tercer cañón seguido. Estupendo.

Lo malo

– Es larguísimo. No se acaba nunca. A la mitad de la partida estaba deseado que subiera el nivel del mar y Holanda desapareciera en el mapa. ¿Sólo fueron 90 minutos? Peor me lo pones. Se me hizo largo. El motivo:
– Repetitivo. No es que cada turno fuera igual, es que cada secuencia de turnos eran iguales. Estoy pelado. Estoy forrado. Estoy pelado. Estoy forrado. Todos seguimos los mismos pasos.
– No tiene dinámica. Tus acciones afectan muy poco al futuro. Puedes poner peones para recaudar, pero eso es menos importante que robar las cartas de los barcos apropiadas. Cada turno se reduce a ver el dinero que se tiene y hacer las acciones apropiadas (simpre una de pintor, y una de inversión en dinero).

Mi veredicto. Hilo de venta. Lo mismo hay algún holandés en la bsk interesado… Me lo pasé bien jugando, lo de las subastas parecía divertido, pero simplemente el sistema de puntuación y de final de la partida no funciona bien. Habría que cambiarlo, y hay demasiados juegos buenos como para cambiar las reglas a los intentos fallidos.

ASSYRIA

Gané y no me gustó. A los cocodrilos…

Quizás fuera por culpa del cansancio. Quizás nunca debió salir a la mesa. Pero la verdad es que no me gustó. Complicado y a la vez desequilibrado. Gané por los pozos. Un poco raro todo. Lo peor, es que tenía el mismo problema que el juego del holandés errante. Repetitivo. Cada turno era igual al anterior. No había casi dinámica. Tan solo se quedaba en el mapa los zigurats. Independientemente de los asentamientos del turno anterior, el número de asentamientos dependía únicamente de las cartas de comida que gastaras ese turno. Yo hice pozos simplemente guardando un montón de cartas de comida un turno, y gastándolas en el siguiente. No se. Un poco chusco. Salían casas, y seguidamente se morían. Había que asegurar tus 6-7 camellos como mínimo en cada turno, y a acumular comida para pegar un turno de pozos. O algo así.

Después parecía que había muchos sitios para gastar camellos pero no era así. Lo más importante lo de los PV. Después Zigurats y cartas de comida. El resto era bastante prescindible o predecible (como gastarte los camellos para conseguir 2 PV por Zigurat, era obligado).

Complicado. Poca tensión. Poca interacción. Repetitivo. Veredicto. Hilo de ventas YA. Quizás deberías de venderlo en un hilo diferente, para no arruinar la reputación de Fran… ;D

Madre mía, esto ha sido peor que la reseña de las aventuras de los Trotamúsicos. Cristian, espero que no te enfades y me saques de tu lista de geekbudies… 😀