Pollo Gañán (bravucon). Temporada 2011/2012

Este es el Pollo Gañán, aunque en sus orígenes estas celebraciones se trataron de llamar Cordero Gañán

La idea inicial que tenía para mi día del Pollo Gañán era Revolution de Francis Tresham, pero tras un turno cero de prueba con David dos días antes de “el gran día” me entró pánico, pánico porque conozco a mis entrañables simios muy bien y sé que alguno de ellos no lo disfrutaría ni un poquito.  Además había rumores de que tras comer no se podría continuar y Revolution es un juego muy largo y la primera vez supongo que aún más, así que si Bullfrog Goldfield me estaba esperando en el trabajo al día siguiente cuando me iba a incorporar tras mi baja laboral de 15 días porque tuve… bah, no nos vamos a meter a hablar de esas cosas :P.  El caso es que Bullfrog Goldfield estaba en un paquete proveniente de EEUU esperándome en el trabajo, así que al día siguiente lo estrenaríamos. 

Revolution, el juego que da más miedo que su propio autor.

Pero antes de Bullfrog Goldfield, mientras esperábamos a que llegara musambay, jugamos un tonti-filler, Flix Mix, que se llevo una serie de crueles comentarios por parte de todos. Se trata de un juego de cartas de Adlung Spiele, editorial que en español se traduce como “los juegos tamaño caja de anchoas” que se juega en tiempo real y en el que los jugadores tienen que descartarse de todas sus cartas antes que los demás, cada carta tiene 6 puntos de diferentes colores y para poder colocar una carta hay que tapar al menos dos puntos de otra carta jugada con anterioridad y haciendo coincidir los colores. Un juego chorra que me pillé por 5€ en el último pedido a Amazon y que sólo trataba de entretenernos mientras llegaba José para comenzar Bullfrog Goldfield. 

Flix Mix, un chorrijuego perfecto reuniones con no jugones.

El caso es que pensaba que Bullfrog Goldfield en su estreno se nos haría más largo. Pero tras una explicación de una media horita, por las continuas llamadas a la atención a los simios con IPhones, la partida sólo duró unos 90 minutos. En la reseña anterior podéis ver las impresiones de David. Señalar que tras la partida vimos que habíamos cometido algunos errores así que dejamos el veredicto para cuando jugáramos una partida sin Comunis de inicio a fin. Esa segunda partida ya se ha jugado pero la reseña está aún pendiente de postear pero os adelanto que a mí personalmente me parece un buen juego lleno de posibilidades y que estoy deseando seguir explorando, de esos que te dejan pensando en los errores cometidos y cómo hacerlo mejor que los otros jugadores. 

Bullfrog Goldfield en pleno proceso.

Tras esto ya sólo quedaba tiempo para la improvisación. Con el tiempo limitando antes de la hora de comer en la que Jokin nos abandonaría, empezamos por un juego muy sencillo pero cuyo sistema de ponerle precio a las cartas me encanta, se trata de Die Speicherstadt. Uno de los juegos más sencillos que ha hecho Stefan Feld pero de mis preferidos tras Notre Dame y, por supuesto, En el Año del Dragón. Fran nos apalizó con un sólo pero certero bombero de 1 que le salvó de penalizaciones en todos los incendios porque lo compró muy temprano y José no pudo comprar ni uno en toda la partida.

Ese bendito bomberoooo!

Ya después de comer echamos uno de mis juegos preferidos, para eso era mi día del Pollo Gañán! Los Puentes de Shangri-La. El mejor juego de Leo Colovini, una maravilla que lamentablemente es demasiado abstracta para el grupo simio que no gusta mucho de este tipo de juegos. Sin embargo, creo que todos disfrutaron de la partida. Hasta el más antiabstracto del grupo que se disputan el puesto entre Fran y David. Ganó David y eso que era el único que lo jugaba por primera vez. Para mi es una auténtica delicia de juego y uno de los ilustres merecedores de mucho más cariño en BGG pues a mi entender es una obra maestra dentro de la categoría en la que se enmarca.

Está tomada de BGG pero en nuestra partida el amarillo también faltaba en casi todas las ciudades.

Tras la partida Jokin pidió en un wassap que le esperáramos para el 20th Century como si nos leyese la mente porque era el juego que estábamos desplegando sobre la mesa y que íbamos a empezar sin contar con él.

 Así que otra vez para hacer tiempo sacamos un filler. El elegido fue Pergamon, un juego familiar muy sencillito con el mismo tema del Thebes que me acababa de pillar en el último pedido a Amazon. Lo jugamos sin las reglas en la mano porque aún no me había impreso el reglamento en inglés y sólo lo tenía en alemán, esto hizo que lo pasara fatal tratando de no cometer ningún error, así que lo jugamos con las reglas de lo que me acordaba de jugarlo en www.yucata.de  Lo mejor de la partida fue descubrir como David tiene un serio problema para hacer puzzles de dos piezas :P. No lo acabamos porque llegó Jokin dispuesto a ese 20th Century aunque dio para que el resto de simios se hicieran una idea del juego, espero que haya una segunda partida sin tantas dudas. Una vez más, la implacable sombra del Comuni planeó sobre nuestras cabezas. 

Pergamon y los puzzles de 2 fichas que a David tanto le cuesta completar.

Por último 20th Century, un juego que sin comerlo ni beberlo ha resultado ser uno de mis preferidos de 2010 y del que pasé por completo el año pasado en Essen. No fue hasta la Meeting Games de este año cuando Biblio nos lo presentó y me sorprendió muy gratamente y me empujó a hacerme con una copia. Se trata de un juego de subastas muy bueno en el hay que saber combinar perfectamente gestión de tecnología, dinero y capacidad de generar riqueza en forma de Puntos de Victoria mientras intentas que no se te llene tu región de basura y contaminación. Y remarco el “saber combinar” porque tras dos partidas es un juego en el que soy un total paquete, paquete como en pocos juegos. No es que me caracterice por ser un gran jugador pero en ambas partidas he quedado último descolgado, mientras que Fran que lo jugaba por primera vez me dio una vuelta completa en el track de PV’s (me sacó más de 100 puntos!!!). Una metalización espectacular…

Dame basura, que quiero moriiiiir!

Tras 10 horas de Pollo Gañán cerramos el telón y aún estando reventado recogí apresuradamente la casa antes de que llegara mi mujer. Al final resulta que hubiera dado tiempo a ese Revolution, pero como la historia no se puede cambiar, éste seguirá esperando pacientemente su oportunidad que seguro que terminará llegando porque es un juego inmenso. ¿Será en mi Pollo Gañán de 2012?…

Turno del Pollo Gañán: David, Fran, Jokin, José, Cristian.

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No hay tercero malo…

…., y es lo que se ha puesto de moda en nuestros días gañanescos: cascar 3 juegos 3, cosa que ni he logrado ni lograré nunca ;P

A lo que vamos: Día del gañán amarillo (aka musambay, aka Jose), con 2 sparring en cancha: Cristian y yo. Comienza con un clásico al que extrañamente he jugado un par de partidas nada más.

Clans de Colovini y ¡¡¡no lo ha sacado a la mesa Cristian!!! Recuerdo que esa frase fue comentada con gran ilusión por él mismo con una lágrima asomándole por el ojo izquierdo. La partida en sí estuvo igualada entre Jose y Cristian, yendo yo un peldaño por detrás siempre, pero me quedé con la ilusión de que no tuvieran 100% claro cual era mi color: verde metalizado 😉 Es entretenido y rápido, pero prefiero su versión de cartas: Familienbanden, ya que es más simpático y con alma.

Tras él, el gran clásico de la semana, encarnado en otro Brass.

Al contrario del perro de David, comentaré impresiones porque van ya 20 partidas a él. Impresionante. Con Álex en brazos no me las prometía muy felices, pero aún así comenzamos animosos. La era de los canales se me dió bastante bien, yendo con la idea inicial de reservarme un hueco para al menos un astillero en la era del ferrocarril, realmente no me gustan los astilleros, pero conociendo los finales de partida en los que hay menos huecos para construir que en pleno Manhattan, asi al menos tendría algo en lo que gastarme la pasta. Como siempre, las cartas y las oportunidades de la partida hacen que cambie tu estrategia, además Jose y Cristian también tenían eso en mente, así que al salirme oportunidades de construir acerías a dolor la aproveché, aunque me costó bastante en acciones perdidas con canales, que abrieron un montón de huecos para construir. Por falta de cartas, estrategia o timming de la partida Jose no aprovechó esos huecos, cosa que sí iba haciendo Cristian, por lo que el verde y el rojo fueron destacándose cada vez un poco más. Un par de algodoneras (nivel 2 y 3) y algún que otro puerto, junto con una mina de carbón de nivel 2 me bastó para acabar la era de los canales con unos 50 PV, algo destacado ya y con bastante desarrollo hecho.

La era del ferrocarril siempre es la jungla. Con las primeras cartas que me tocaron, cambié mi estrategia y en dos o tres turnos construí todos mis puertos, dejando libre sólamente un espacio para puerto… ¡¡¡Odio vender en puertos ajenos!!! Exclamaba Cristian al final de la partida, pero es que no había otra, porque mientras hice los puertos me preparé una triple venta de algodón, la cual agotó el mercado externo y dejó todos mis puertos en un irremediable destino de ser volteados. Pasé de los astilleros y me ahorré turnos de desarrollo y la pastaca que cuestan, en diferencia a Cristian y Jose, que tuvieron que prepararse muy mucho para construirlos (Cristian hizo dos y Jose uno). Lo que no hice en esta era de los canales fue construir vías apenas, sólo al final, pero acabé consiguiendo más de 110 puntos en industrias lo que sumado a unas pocas vías me hzo llegar a los 208 puntos finales (la vez que más he conseguido, y es que a 3 se consiguen una barbaridad.

Como datos reseñables:

– Cristian no se pidió ningún crédito, y estuvo a puntito de ganar.

– Que Jose le ha cogido el gusto a este juegazo.

– Mi triple venta agotando el mercado exterior.

Como siempre, acabamos con los cachetes colorados. En mi caso sudaba como nunca además. Ya había llegado David con toda la tropa, así que se apuntó al fillercillo de postre.

Nunca lo había jugado y me encantó. Usamos la baraja del Toma 6 y me pareció un filler buenísimo, de los que repetiremos seguro, posiblemente en mi día del gañán.

Como siempre, lo mejor la compañía, junto con las cervecitas, las charlas y risas durante y después de jugar.

Día del gañán: Jokin, David, Fran, Cristian, Jose.