1865 y el ataque del hype

Los 18xx me fascinan, son como el Santo Grial de los eurogames. Bueno, eso lo digo por que tanto apasionado que sólo juega 18xx no puede estar equivocado. Son juegos duros, sin azar, de inversión y culodurismo extremo que duran una barbaridad. Son los monster eurogames de 6+ horas. El caso es que ya desde hace tiempo jugueteo con ellos, ya que la primera partida que jugué al 18AL hace ya algunos años de Annagul me encantó.

El de Annagul es incluso más chulo que el de la imagen

He intentado sacar mi flamante 1830 a la mesa e incluso traduje una <guía para aprender a jugar que me gustó mucho. También me hice en P&P un 1800, que es la mar de simpático. También he jugado dos veces al Poseidon, y sin duda me arrepiento de no haberlo comprado en Essen 2010 cuando estuvimos allí.

El caso es que fui víctima fácil del hype de Frescology sobre el 1865, debido entre otras cosas a la reseña de Vis Lúdica… ¿Cómo podía decir que no a comprar un 18xx a unos locos italianos que lo fabrican bajo demanda? Nos pillamos unos cada uno, y ya he jugado dos partidas, una a dos jugadores para estrenarlo con él y otra en mi día del gañán abusando de Cristian y de Fran.

A mi me parece precioso

Es un 18xx atípico, sobre todo por que hay una innovación en el cálculo del beneficio de las compañías. La idea es simplificar los cálculso evitando tener que mirar las rutas óptimas en cada ronda de operaciones. Sin entrar en detalles, el caso es que este cambio no lo convierte en un juego bueno para la iniciación aunque sea (en teoría) corto y apropiado para jugarlo con 2 y 3 jugadores (tiene un inversor fantasma).

La partida con Frescology la terminamos en unas 3 horas y media. La partida con los simios no la terminamos, ya que había que explicar las reglas estábamos un poco perdidos. El juego es difícil de entender. Hay dos decisiones críticas que son difíciles de valorar: el cambio de menor a mayor de una compañía y sobre todo, cuando abosorber a una compañía.

En las dos partidas, nunca tuvimos claro estas dos decisiones, hasta tuvimos bastante conversaciones sobre el tema. El caso, es que me he decidido a plasmar en un pdf, mis pensamientos sobre el tema en mi primera guía de juego, mi 1865Howto. Sí, es un pretencioso con sólo dos partidas, pero mi idea ha sido poner en blanco sobre negro mis elucubraciones para aplicarlar en mi siguiente partida.

El resumen de mis elucubraciones, es que entender cómo funciona la absorción es vital y que para mi próxima partida, tengo un plan maestro preparado:

– Abrir una compañía que será mi compañía principal que me hará ganar dinero. Intentaré repartir dividendos lo más a menudo posible.
– Controlar al menos una mina.
– Alcanzar su destino cuanto antes para convertirse en mayor.
– Abrir una segunda compañía. Esta compañía nace para ser absorbida. Esto significa que me interesa que inviertan los dragones, pero que tenga el precio lo más bajo posible. En general, no repartirá dividendos nunca, ganando dinero para financiar sus trenes y estaciones, e incluso si es posible, los de mi compañía principal.
Al no repartir dividendos, el valor de los certificados será bajo. Esto no es necesariamente malo, ya que va a ser absorbida por menos dinero, hasta sería perfecto que los dragones abandonaran la compañía antes de absorberla. Esto quizás no es obvio, pero cuanto menos cueste la absorción, más rentable será la compañía principal. Todo esto es juego avanzado.
Por cierto, si mis competidores siguen mi mismo maléfico plan, será mejor que no invierta en sus compañías, por que invertir en una compañía que no reparte dividendos no da dinero. Nada. Niet. Mal negocio. Otra cosa, es que no sepas cual es la compañía principal y cual es la secundaria, pero eso no creo que sea difícil de saber.
– Cuando mi compañía principal haya puesto todas sus estaciones y las minas se vayan a cerrar, absorberá a la compañía secundaria, liberando estaciones, quedándose son su tráfico y sus trenes (e incluso, las dos compañías privadas).
– A partir de ese momento, poner las estaciones que queden por poner y a repartir beneficios a dolor. Con el dinero, supongo que se puede abrir de nuevo la segunda compañía, pero eso ya se me escapa de mi escasa experiencia.

Estáis avisados 😉

Los comentarios son bienvenidos.

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18XX de bolsillo

Los 18XX han atraido cierta atención simia en los últimos tiempos. Dos partidas (no terminadas) al 1830 dan buena prueba de ello. Desde entonces el Poseidon ha entrado en nuestra colección, se ha desempolvado el 1853 y se ha buscado por la red por 18XX de iniciación para ir aprendiendo. Por que los 18XX no son fáciles de jugar. En absoluto.

Buceando por la red, me encontré con el 1800, sin duda el más pequeño de la familia. El mapa (de sorprendente parecido con Andalucía) entra en un A4 y tiene espacio para apenas dos o tres compañías (tiene dos versiones). Como dicen en la bgg, más que un juego es un juguete. Una compañía por jugador, pocas vías que poner, trenes que se quedan obsoletos rápidos y unos pocos detalles más para un juego que se termina en algo menos de dos horas.

1800 en Almensilla

No es un 18XX propiamente dicho. Cada jugador sólo controla una compañía, por lo que muchas jugadas del mercado de acciones no aparecen. Sin embargo, creo que es un juego de lo más simpático para introducirse en estos juegos. Conceptos básicos como la obsolescencia de los trenes, la rentabilidad de la inversión, la utilidad de las empresas privadas e incluso algunas jugadas de manipulación del valor de las acciones sí que aparecen en este mini juego.

Jugamos Cristian, Fran y yo en una golfa con presencia de niños limitada si no recuerdo mal. A Cristian no le convenció, a Fran sí (tanto que repitió en Mollina). A mi me gustó bastante. Una partida en la que Fran se impuso con una política agresiva de compra de trenes.

Volvimos a jugarlo en Zona Lúdica y me volvió a gustar, aunque está claro que es un juego que quizás no tiene demasiado recorrido, es decir, no se que tal aguantaría jugarlo varias veces seguida…

Día del gañán: Jose, Jokin, Fran, Cristian, David.

1830: Misión imposible

Quedar para mi sábado gañán fue más difícil de lo que parecía… Cumpleaños sorpresa. Mudanzas sorprendentes. Fran vuelve a la Universidad. Jokin llega tarde como un champion. Patricia me encasqueta a los dos niños media mañana (se conoce que no se explicar si no tengo a Carlos en brazos). A Jose le arde el móvil y el correo. Mi fichero con el resumen de las reglas no llega a la lista. Para abandonar…

1830Howto

Pero como dijo Jose, el partido había que jugarlo, pasar turno, dejar atrás el 1830 y mirar hacia adelante.

Finalmente el día dio para mucho más de lo que parecía. No se cuanto jugamos después de la (larguísima) explicación. Quizás unas dos horas y media. Yo creo que quedaban unas 6-9 rondas de operaciones para reventar la banca. Unas dos horas más. Es un juego largo, pero la verdad es que me volvió a gustar bastante (Jose, dale otra oportunidad algún día como al Brass).

1830 Al final del día

Hay documentos gráficos irrepetibles de la mañana como Jose con dos sobrinos, un luchador mejicano dirigiendo una compañía de trenes, Cristian sacándonos del mapa… En sus propias palabras: ¡Espectacular el 1830! Me estoy enamorando de los 18XX… que pena que no lo terminamos porque os estaba machacando y os iba a seguir machacando más aún en el siguiente turno en el que la Baltimore&Ohio iba a colocar la estación definitiva.

Todos sabemos que si ganas la partida, la puntuación en la bgg tiene un +1 😉

¡Voy a destrozar a la B&O!

A la hora de comer, nos fuimos a la bodega Santina, que puede ser el equivalente a la bodega que está cerca de casa de Fran para estos menesteres. Se aparca y se come bien. El tiempo acompañó, una pena que fuera todo tan a trompicones y no pudiéramos estar todos, pero la verdad es que fue todo muy improvisado.

La fiesta siguió en mi casa. Bombay zaphiro, Hendrix y Beefeater. Hubo de todo. Así no es de extrañar que los ánimos se calentaran para incendiar el Primeras chispas

Después de que Jose y Cristian nos abandonaran, todavía nos dio tiempo a Jokin y a mi de ver una vez y media la película de Blancanieves en HD y jugar una partida al mapa de Los Grandes Lagos del AOI (está bastante bien).

¿Cómo no te va a gustar un juego con trenes y préstamos?

Para colofón, cena mejicana. El luchador volvió a aparecer.

No estuvo mal del todo, a ver si la próxima vez, tenemos menos incidentes (de todo tipo), jugamos una partida completa y nos juntamos todas las familias.

1830

Después de mucho tiempo siguiéndole la pista a los 18XX, añadí a mi colección un clásico, el 1830: Railways & Robber Barons reeditado por Lookout y Mayfair. He de reconocer que ha sido una de las compras que más ilusión me han hecho en mucho tiempo, tanto, que estuve a punto de hacer una reseña Abriendo la caja y todo… pero la verdad es que esta es inmejorable. Los que tengáis alguna duda sobre si la edición es buena o no, darle un vistazo.

Mi primera experiencia con los 18XX fue en las Meeting de 2010 jugando al espectacular 18AL de Annagul. Es una versión (algo) más corta que el 1830, pero desde el punto de vista de las reglas, es prácticamente igual. Más adelante probé el Poseidon, y aunque me gustó, me pareció algo soso en relación al 18AL (sobre todo por que tenía algo un poco raro, que cuanto más comerciantes/acciones tenía un reino/compañía, más dinero generaba…). De todas formas, las dos partidas me encantaron, así que cuando vie una oferta en Lapcera de la edición en alemán, tras ciertas pesquisas sobre la dependencia del idioma, me lo compré 🙂

Los 18xx en general son juegos largos. Muy largos. El 1830 dura en torno a las cinco o seis horas, así que en general no es un juego muy apropiado para una golfa… pero cuando se plantaron Fran, Jokin y Cristian en mi casa no pude desperdiciar la oportunidad de sacarlo al menos para jugar unos cuantos de turnos y aprendieramos a jugar 😀

Después de una breve explicación (de una hora) en la que se me tachó de ogro (aunque yo creo que estuve espectacular…), nos lanzamos al ruedo. El 1830 empieza con una subasta waterfall (creo que se llamá así, pero no me hagáis mucho caso) por una serie de compañías menores que proporcionan algunos beneficios especiales al jugador. Para ahorrar tiempo, las sorteamos (de forma algo irregular, pero bueno). Llegamos a comprar trenes de 5, quedando obsoletos los trenes de 3 si no recuerdo mal, aunque no llegaron a hacer ningún recorrido. Cada uno se hizo con una compañía, y justo antes de dejarlo teníamos suficiente capital ahorrado para empezar una segunda (cambiando el juego drásticamente por cierto). En general, creo que el juego gustó y dejo buenas sensaciones, así que el juego gana puntos para mi Pollo/Cordero Gañán. ¿Jugamos bien? Nunca se juega bien la primera partida. El Comuni es fuerte entre nosostros. Cometimos varias irregularidades, las dos más gordas fueron que sólo comprábamos un tren por ronda de operaciones, y que en las rondas de acciones, o comprábamos o vendíamos (no las dos cosas a la vez como está permitido en el juego). El resto lo hicimos bien (que no es poco), pero es verdad que estas reglas podían cambiar mucho el ritmo de la partida. Para 2012 lo haremos bien 😉

¿De que va el 1830? ¿Cómo se juega? ¿Qué tipo de juego es? La verdad es que hay mucho escrito en torno a los 18xx, pero voy a aportar mi granito de arena dando mi opinión…

Objetivo Cada jugador es un inversor (sin escrúpulos) y su objetivo es ganar dinero, no crear compañías eficientes (aunque en general son un buen medio para hacerse rico…). Este pequeño detalle le da al 1830 ciertas peculiaridades, por que gestionar bien una o varias compañías no es el único camino al éxito. Hay ciertos maniobras de especulación y directamente desfalco que también son muy rentables. ¿Cuáles? Yo no se jugar, así que no me preguntéis 🙂

Para hacer dinero, los jugadores invierten en compañías de trenes que extienden los trazados ferroviarios y compran nuevas máquinas locomotoras. Estas compañías generan beneficiós en función de las ciudades que conecten. En los 18xx las vías son comunes para todas las compañías, por lo que hay bastante gañaneo en cómo ponerlas en el mapa. ¿Quién gestiona una compañía? El jugador que tenga más acciones una vez se hayan comprado al menos el 60% de las mismas.

Hay dos tipos de rondas, rondas de mercado de acciones y rondas de operaciones. Son completamente distintas.

Rondas de mercado de acciones Los jugadores con su dinero, pueden comprar o vender acciones de las compañías. Las normas son sencillas, pero le dan al juego mucha riqueza. En cada ronda cada jugador puede comprar una acción y vender todas las que quiera o pasar. Se pasa a operar trenes cuando todos pasan. El último jugador en pasar es será el último jugador en comprar/vender la próxima ronda de operaciones (lo que en general puede ser muy malo. No puedes comprar una acción que hayas vendido previamente. Las compañías empiezan a operar sólo cuando se han comprado el 60% de las acciones. Un jugador sólo puede tener como máximo el 60% de una compañía, por lo que está siempre hay varios inversores en cada compañía. Cuando un jugador vende una acción de una compañía, su precio baja, quitándoles dinero a sus compañeros inversores. Otra restricción importante es que una vez una compañía está operando, no pueden haberse vendido a la banca más del 50% de una compañía, por lo que hay inversores que van a tener que quedarse como presidentes aunque no quieran. Por último, cada jugador tiene un límite a las acciones que puede tener. De hecho, en la recta final del juego, todos los jugadores han llegado a este límite y no pueden comprar nada más, por lo que prácticamente lo único que queda es esperar a que se acabe el dinero de la banca por que no pueden volver a invertir sus ganancias. También hay ciertas reglas para las compañías que están muy hundidas que le dan todavía más opciones al juego, pero no voy a entrar en detalles aunque tampoco son muy complicadas. Lo que es complicado es hacerte una idea de como estas reglas interactuan entre sí.

Algunas ideas:

– Tengo una compañía sin trenes y sin dinero (mal asunto). Cuando me toca la ronda, vendo todas las acciones que pueda y le dejo el muerto a otro de los inversores (esto es más fácil decirlo que hacerlo).
– Tengo una compañía regulera, vendo mis acciones pero sigo siendo presidente. Con el dinero que obtengo, floto otra compañía. El resto de inversores han perdido dinero y probablemente no quieran la compañía que he soltado por que ya no reparte dividendos. Más adelante la puedo recuperar a precio de coste y tener dos buenas compañías.
– Compro las acciones de la compañías de mis competidores para venderlas y bajarles el precio durante la misma ronda del mercado de acciones. Esto en general parece muy potente, pero creo que no lo es tanto.

No sigo por que me lío. El juego es tela de complejo.

Un poco de miedo si da

Rondas de operaciones. Básicamente se juega al Steam entre ronda y ronda de mercado 😉 Bueno, es algo más complejo, pero más o menos esa es la idea. Los presidentes ponen vías, compran trenes y ganan dinero que pueden repartir o quedarse en la compañía. Como único comentario, es que es la parte del juego más tediosa desde un punto de vista operativo. En cada ronda de operaciones, cada compañía activa tiene que calcular sus beneficios, y en caso de que se repartan, cada acción da un 10% de estos beneficios, por lo que tiene que hacer el sencillo cálculo de ganancias entre diez multiplicado por acciones. Los jugadores por lo tanto van recibiendo ganancias de las inversiones realizadas en las rondas de mercados. El caso, es que con ocho compañías y varios jugadores, el trasiego de dinero banco arriba banco abajo es considerable. Hay por supuesto multitud de soluciones para este problema, desde hojas de ayuda para calcular el dinero por porcentaje de participación según el beneficio, hasta un programa que te calcula todo incluyendo cuales son los recorridos óptimos (rails creo que se llama). La solución que a mi más me gusta es usar una tabla excel para que calcule el dinero que gana cada jugador al final de todas las rondas de operaciones, es decir, que nadie recibe dinero hasta que todas las compañías han operado. ¿Por qué? Por que los jugadores no pueden hacer nada con su dinero hasta las rondas de mercado de acciones, por lo que no es necesario que lo vayan cogiendo poco a poco. Creo que esta sencilla ayuda informática puede agilizar el juego mucho, sobre todo a partir de la mitad del juego cuando ya hay muchas acciones en circulación.

No hay azar, y sin embargo, dudo que salgan dos partidas iguales. Un diseño espectacular. Como punto negativo, que es difícil de jugar bien. Así es la vida.

Un lío de vías del copó bendito

Resumen ¿No tienes un 1830? Compralo. Sin duda un juego imprescincible para jugones. Es largo, pero merece la pena jugarlo. No se si tanto como para ser el único juego de tu colección (hay gente que sólo juega 18xx), pero desde luego merece la pena jugarlo. Por supuesto, a ser posible con alguien que te vaya guiando para no hacer Comunis 😉

Día del Gañán: Jose, Cristian, Jokin, Fran, David.