Los colonos del gañán

Aunque parezca increible, se ha jugado a un Colonos de Catán en una golfa, para más señas, en el día del gañán de Jokin…

¡A la hoguera por hereje! – Gritaba la muchedumbre – ¿Una madera por una oveja? Te voy a dar madera yo, ¡pero para la lumbre!

Sin embargo, Jokin tenía un as debajo de la manga, no era un Catñan cualquiera, era un Catán con trenes, vías y mercancias que transportar (y casi hay préstamos y todo)… Catán Historias: Los Colonos de América, publicado recientemente por Devir si no recuerdo mal.

Hay locomotoras humeantes, el juego no puede ser malo...

El caso es que en una sesión atípica que duró aún menos de lo que vienen durando las últimas golfas, cuatro simios jugamos (unos cuatro turnos) un Catán, y además, gustó mucho más de lo esperado.

¿Qué tiene de especial esta versión? Bueno, es un Catán para jugones amantes de los trenes, al menos en mi opinión. Sobre el mecanismo de recolección y cambio de materiales originales, hay un juego de trazado de vías y transporte de mercancias de lo más simpático. La idea es que cada jugador tiene una serie de mercancias (cubos de su color) que tiene que transportar con sus trenes (tiene dos) usando la red de vías (que la puede haber construido cualquier jugador) a las ciudades de otros jugadores. Cada ciudad sin embargo, tan sólo tiene demanda para una mercancía, por lo que el primero que llegue, tapará el hueco. Las ciudades nuevas no se crean conectándolas con las vías, si no que se construllen caravanas de colonos que se mueven hacía el lejano Oeste para fundarlas en la mitad de la nada. El caso, es que el juego tiene su chicha, que vías construir, donde mover los trenes, donde poner las ciudades… Por supuesto, en nuestra partida no llegamos a cambiar una carta (antes nos cortamos un brazo), pero hay un par de mecanismos que casi permiten jugar sin cambios, en particular que puedes cambiar 1/3 con el mercado y que además de las materias hay dinero de por medio que te permite comprar cartas y acelerar la partida. Sí, somos unos radicales, pero que le vamos a hacer. Seguramente, a los jugadores que les gusta cambiar en los Colonos de Catán original, les dure menos la partida, aunque quizás disfruten menos el juego al tener toda la parafernalia de las vías por encima.

El mapa es precioso, al menos a mi me lo parece. Será que como aparece Los Ángeles me trae buenos recuerdos...

El tablero es muy bonito. Muestra EEUU a base de hexágonos de recursos. Muy conseguido. Como novedad, es que los números de producción están casi todos fihjos, y hay algunos móviles que se van de este a oeste, como hicieron los colonos en EEUU. Esto consigue sin ninguna regla más, que en una partida se vayan construyendo ciudades de este a oeste y que al final se termine el ferrocarril coast to coast. En la partida me llevé a unos colonos a marchas forzadas a Salt Lake City, como los primeros mormones. Entrañable.

En resumidas cuentas, no es matarial de chimenea. Y esto es mucho decir en este grupo de integristas. Lo que tampoco lo recomendaría para no jugones, lo de los trenes tiene su complejidad.

Como últimos comentarios, en esa tarde se habló más que se jugó (como siempre, lo mejor la compañía), y para variar, no le dejamos ni una gota de cerveza a mi tapete.

Día del gañán: Fran, Cristian, David, Jose, Jokin.

Anuncios

3 pensamientos en “Los colonos del gañán

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s