Conflicto de personalidad

Hay que decir, que el simio deportista está siendo seducido por el camino oscuro del Jokinismo. El joven padawan aparece y desaparece como el Guadiana cuando menos te lo esperas. Una de sus últimas intervenciones fue desmontar un espectacular Runewars, que Fran había tardado un par de horas en desplegar, para además reclamar su día del gañán… Por lo menos tiró de Wallace, y puso en la mesa otro de sus juegos relativamente olvidados, el Byzantium.

Con esta portada, fue un milagro comprar el juego

Yo me compré este juego en un arrebato de consumismo al encontrarlo alguien a menos de 15 euros en Alemania. Quizás el comentario generalizado fue, trae suficiente madera como para que merezca la pena, por que madera trae a raudales. Aunque eso sí, pertenece a esa época oscura del señor W. en la que compraba en los saldos los componentes y se hizon con un container completo de cubos naranja butano…

Los del butano esta vez son búlgaros...

Tengo que decir que a mi el juego me gusta mucho. Lo he jugado ya más de tres o cuatro veces (una no hace tanto), y siempre ha sido un éxito (menos cuando alguien conquistó Constantinopla al principio del turno dos para terminar la partida…). Para los que no conozcan de que va, es un juego un poco experimental, probablemente de los más originales/raros de Wallace. La idea es que representa la caída del Imperio Bizantino frente a los musulmanes. Hasta aquí nada raro. Lo raro es que cada jugador no es ni bizantino ni musulmán, sino los dos a la vez :S

La idea es que cada jugador dirige a una facción y su correspondiente ejercito dentro de cada imperio, e intenta obtener la mayor gloria/influencia/puntos de victoria en cada facción independientemente de lo que pase en el conflicto general. Al final de la partida, si Constantinopla ha resistido, el ganador es el que tenga más puntos de victoria en conjunto (sumando ambas facciones). En general, la forma de ganar puntos de victoria durante la partida es conquistar ciudades, pero tu ejercito musulmán sólo puede atacar a ciudades bizantinas que no controles, y lo mismo con el bizantino. Para los que quieran saber más, hay una estupenda reseña en castellano aquí.

Sobre este juego, siempre hay una cierta polemica sobre si es de pegar galletas, o si sólo es de gestión de recursos o un híbrido. Yo creo que es un híbrido. Básicamente, hay que gestionar los cubos de acción disponibles para hacer los máximos puntos de victoria, pero a la vez hay que maniobrar tus dos ejercitos de forma que te permitan no sólo ganar puntos de victoria, sino defender tus conquistas y atacar al amarillo, digo al líder. En nuestra partida, mi ejercito musulmán se quedó perdido en tierras persas sin posibilidad de hacer prácticamente nada en el último turno, mientras que Jose y Fran tenían sus ejercitos mucho mejor colocados. Vamos, que un poco de galleta/estrategia sí que tiene el juego. Por cierto, las batallas son rápidas y divertidas (¡a quién no le gusta tirar dados!).

Una partida dura tres turnos, pero termina automáticamente si cae Constatinopla en manos búlgaras o musulmanas, aunque en realidad, lo único probable es que sea en manos búlgaras por que conquistarla con los musulmanes es muy muy muy difícil. Cruzar el estrecho entre oriente y occidente no es gratis, y Grecia es territorio búlgaro… El caso es que los búlgaros los puede controlar cualquier jugador, aunque sólo actúan dos veces por turno. Si un jugador ataca con los bulgaros Constantinopla, gana 5 puntos de victoria musulmanes, se acaba la partida, y sólo cuenta los puntos de victoria de esa facción. Lo que pasa, es que antes de atacar Constantinopla, tienen que conquistar una región adyacente, lo que básicamente dice que el que pierda una acción en conquistarla, le deja la oportunidad de ganar al próximo que controle los búlgaros. Esto genera un micro juego, en el que los jugadores no pueden dejar que alguien les saque 5 puntos de diferencia en los puntos de victoria musulmanes, ya que en ese caso, le daría igual quien usara a los bñulgaros para conquistar Constantinopla, y lanzaría el ataque. Es más difícil explicarlo que jugarlo. El caso, es que le da una doble condición de victoria muy interesante. En la última partida, Fran decidió jugársela y dejar a los búlgaros en las puertas de Constantinopla al final del segundo turno. Tenía una cierta ventaja de puntos de la facción musulmana, pero no fueron suficientes (sólo 4) para que yo me hiciera con el control, conquistara Constantinopla y ganara por un triste punto de victoria ¡yuhu!

Juego altamente recomendable.

Para terminar la tarde, Jose siguió tirando de clásico, esta vez el Caylus Magna Carta. Juegazo. Es igual y a la vez diferente de su hermano mayor. Dedes luego, uno de los filler de 40 minutos que tiene ganado un puesto de honor entre los simios. Fran se vengó apalizándonos sin piedad.

¿Has pagado tu moneda?

Una gran golfa con galletas, W., jokinada y filler. Sólo faltó un copazo.

Día del gañán: Jokin, Fran, Cristian, David, Jose.

Anuncios

6 pensamientos en “Conflicto de personalidad

  1. Buena reseña David!!

    En la partida de Byzantium iba más perdido que el barco del arroz, aún así, visto que me había descolgado demasiado en el track de PV Bizantinos, debería habermelo jugado todo a la conquista búlgara de Constantinopla, ya que era de lo poco que me quedaba por hacer y no habértelo dejado a tí, lo que pasa que mi ejército árabe entraba como un cuchillo en la mantequilla hasta llegar a plantarse en las mismísimas puertas de Constantinopla y me cegué barriendo del mapa todas las grandes ciudades bizantinas habidas y por haber… Algo he aprendido para la próxima 😉

    Sobre el CMC… sigo prefiriendo, y de lejos, el Caylus, ya que al final no hay casi diferencia de tiempo entre jugar uno y otro. Aún así, hay que reconocer que esta versión “portatil” del Caylus funciona muy bien y tiene todo el aroma de su hermano mayor. ¡¡Si tiene preboste no puede ser malo!! ;P

  2. Con el Byzantium me pasa algo raro: cuando voy a la ficha de la BGG de mis juegos, la imagen no sale, ¿os pasa lo mismo? Por lo demás, siempre estoy dispuesto a jugarlo si no hay que explicarlo.

  3. Muy buena reseña David!! El Byzantium me parece un grandísimo juego. Cada partida que lo juego me gusta más. Es cierto que puede parecer un poco lioso al principio, pero es mucho más sencillo de lo que parece en principio. Con la hoja de ayuda en castellano que rula por ahí es bastante sencillo explicarlo. Ya tengo ganas de volver a jugarlo.

    Y el Caylus Magna Carta, otro juegazo, aunque no estoy de acuerdo con Fran, el tablero dura bastante más, éste dura poco más de media hora 😉

  4. Pingback: Imperios, colonias, esquizofrenia en la antiguedad y una gran capital | Simios golfos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s