Dándole vueltas a Londres

Finalmente llegó de nuevo el turno de Cristian de hacernos “sufrir” con alguno de sus juegos. ¿Seremos tres? ¿seremos cuatro? Con Jokin nunca se sabe y Cristian estaba nervioso… Tras un rocambolesco episodio que incluía un coche estropeado, una grúa y un cambio de sede en el último momente que casi hace que Lucas llegara a Almensilla para encontrarse sólo, resultó que Jokin si apareció, aunque algo tarde por lo que Cristian sacó el juego que tenía pensado para tres jugadores, el Hamburgo.

Hamburgo es el juego de 2007 de Mac Gerdts, más conocido en los ambientes como “El niño del rondel“. El rondel de Gerdts lo ha usado en varios de sus juegos, y la verdad sea dicha, es una idea que funciona muy bien. En Hamburgo tenemos que comerciar para hacernos ricos y poder construir diversas iglesias de Londres. Sí, he dicho Londres, por que el juego viene con dos tableros, uno en alemán y otro en inglés. Detalle de calidad. El juego es sencillo. Cada turno produces tantas mercancías como factorías tengas, vendes las que te deje tu flota por un precio que depende de las factorías construidas, comprar materiales de construcción y finalmente construyes barcos, factorías (y otros edificios) y las iglesias. ¿Y el rondel? El rondel convierte este rollo de juego en un juego dinámico e interesante. En vez de repetir cada acción cada turno, cada jugador decide el orden en el que las realiza e incluso si las realiza o no dándole vueltas al círculo infernal de las acciones del juego. Tienes cierta libertad de serie para escoger las acciones (tres saltos en el rondel), e incluso puedes sacrificar puntos de victoria si quieres “forzar la máquina” (saltando más lejos). Fácil. Funciona muy bien hasta con juegos de “guerra” (vease Imperial). Con este sistema puedes hacer que sea divertido hasta el Justinian o incluso el Magna Grecia 😉

La interacción del juego está en tres sitios: Las construcciones son finitas y están esparcidas por el mapa de la ciudad, por lo que hay un cierta lucha por las posiciones del mapa. Al construir barcos empujar al resto literalmente por un precipicio, por lo que a veces tus compañeros pueden destrozarte las ventas (quizás esto sea lo menos importante, pero no sabría decirlo), al construir las torres escoger losetas de PV diferentes y estas son limitadas, por lo que el orden de construcción es importante. El que termina una iglesia/torre, se lleva además un bono de PV, por lo que hay una cierta carrera. ¿Es mucha o poca interacción? Yo diría que más bien poca, es más una carreta a ver quien hace las cosa que un conflicto entre jugadores. Hay pocas formas de molestar…

El juego, a parte del rondel, tiene una ida curiosa y es que ha medida que construyes iglesias, coges losetas de bonos de PV que dependen del número de barcos, de dónde y que hayas construido y en general lo que consiguen es que cada jugador tenga unos objetivos ligeramente diferentes según las losetas que va escogiendo a lo largo de la partida. En general funciona bien, y da lugar a varias estrategias ganadoras (al menos a primera vista).

¿Me gustó el juego? ¿Lo quemaría? ¿Lo sacaría mi día del gañán? Bueno, creo que el sistema rondel te puede gustar o no en general. A mi me pone un tanto histérico. Van tan rápidos los micro-turnos, que en más de una ocasión, Cristian hacía su turno, y cuando levantaba la vista le volvía a tocar por que los demás ya teníamos pensado lo que queríamos hacer (son micro micro turnos de verdad). Estás muy metido en la partida. Eso es bueno. Sin embargo a veces la partida parece que no avanza y que estás siempre en el mismo sitio. Eso es malo. En general, me parece un buen juego, pero no me gustó demasiado. Para jugar el Hamburgo, prefiero un Navegador (comparación inevitable), que es similar y tiene “algo” más de alma. Ventaja de Hamburgo, que puede sacar la expansión del Puerto de Sevilla, y jugaríamos encantados construyendo la Iglesia del Cachorro 😉

Después del Hamburgo, Cristian saco un Airships para jugar conmigo y con Jokin (Fran salió volando) en el que Jokin nos vapuleó. ¿Qué puedo decir del Airships? Es un filler de dados y me encantan los juegos de dados 🙂 Quizás no sea el mejor, pero dura tan poco, que no te puede defraudar demasiado…

Día del Gañán: Jose, Jokin, David, Fran, Cristian

P.D. Oficialmente me encuentro en mi momento mas MEH de mi vida. Quizás sea el dormir poco o la vuelta al trabajo. Sirva de excusa para suavizar mis comentarios negativos.

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4 pensamientos en “Dándole vueltas a Londres

  1. Lo que has hecho es acaparar las reseña-sesiones del blog y le has quitado su momento “he quedado el último y me vengaré en prosa” a Mr. J., que además había dicho ya que la iba a hacer.

    El momento Meeeh lo hemos atravesado todos, aunque algunos no se han dado ni cuenta de que lo han hecho, y es que no siempre se está en la mejor disposición anímica…. Luego comento los juegos, que tengo que bañar al churumbel.

  2. Solo jugué al Hamburdium, ya que las obligciones paternales me obligaron a no dejar la partida de Air Ships colgada.

    Estoy de acuerdo con el comentario Meehh, ni pena ni gloria, lo que no significa que sea un mal juego. Lo primero que entra por los ojos es la estética de un juego, como las tías, no sabes qué tipo de persona son, pero si tienen buena pinta pues es más fácil que te acerques. IMHO la estética me gustó mucho: Un gran tablero y bien ilustrado (quizá los colores de los barrios son algo confusos), aunque habrá muchos a los que no le guste, ladrillos, losetas de ciudadanos y para puntuar, y mucha madera. Lo que no me gustó es el gigantismo que tienen los cubos, la madera, las iglesias…. Y es que ni tanto, Herr Gerdts, ni tan calvo, Mr. Wallace…

    El juego en sí lo ha descrito David bastante bien, así que poco más que añadir, a excepción del Comuni que empezamos a hacer y arreglamos a media partida, ya que si no no se iba a acabar el juego en la vida, y me refiero a que cuando elegías construir una catedral, podías colocar todos los pisos de dicha catedral que quisieses (hasta 5 que es el límite), y no como empezamos a hacerlo que era poner todos los niveles que quieras de catedral pero en diferentes localizaciones, lo que implicaba que el 4º nivel lo iba a construir Perry Wilson para que otro llegase y colocase la campana en to lo alto y se llevase los PV.

    La partida fue bastante rápida, como ha dicho David, pero era bastante obvio lo que había que hacer en cada turno, y había 0 AP, tan poco que atropellábamos a Cristian una y otra vez.

    Lo que no me gusta de Gerdt es que no consigue plasmar el mercado bien, tanto en Navegador (peor mercado incluso que este) como aquí, cobras básicamente lo mismo siempre que te metes a mercadear. En Navegador al menos intentó que los precios fluctuasen, pero de una manera muy pobre. En este sólo bajan los precios, pero como vas teniendo más recursos cada vez, al final ganas lo mismo.

    No sé si con más experiencia cambiará, pero quedamos en un pañuelo, encabezados por David, a tres puntos fui yo, a 4 mía Cristian y luego descolgado Jokin. En principio, quedar tan igualados es buena señal. Por mi parte me lastró la pérdida de PV que tuve en el rondel, pero si no los hubiese perdido imagino que hubiese hecho las cosas algo más tarde y no hubiese llegado a donde quedé.

    En definitiva: Lo repetiría, como todos los juegos, pero no tendrá hueco en mi estantería (más sabiendo que lo tiene Cristian), que además es de caja bastante grande, como la del Navegadr.

  3. Pues a mi el Hamburgum me pareció un juego muy bueno, no te da tiempo a aburrirte porque te está tocando casi todo el rato ;). También hay mucho que hacer, parece que tiene muchos caminos a la victoria pero siempre hay que guardar un equilibrio entre trabajadores, barcos y donaciones para la construcción de iglesias. Es importante no olvidarte de las iglesias.

    Jokin reconócelo, fuiste un blasfemo infiel montando cerveceras y puestos comerciales de salchichas olvidandote de donar a la construcción de iglesias, no le eches las culpas al juego si fuiste purgado en el infierno. Hamburgum va de construir iglesias, igual que si en el Doom decides no disparar a los bichos te comen!!! 😛

    Me pareció bueno hasta el mercado (si Fran, me gustó), las cosas cada vez valen menos de manera que cuando el juego avanza no te basta con vender una unidad para hacer pasta, lo que te obliga a construir barcos y fábricas para que las acciones de pillar/vender cerveza, azucar o ropa sean eficaces.

    Otro gran juego basado en el rondel, hasta este año nunca había jugado a ninguno y me parece muy buena mecánica, al menos Navegador y Hamburgum me han gustado.

    Del Airships poco que comentar, que es un filler de dados, sin grandes pretensiones, pero los juegos de dados por lo general me resultan divertidos.

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