Houston, tenemos un problema…

El miércoles, a la segunda (y gastando mi día del gañán), High Frontier finalmente despegó. Es un juego duro y particular. Ha tenido una acogida tibia, por no decir mala (ver la lista de correos).

Metalización...

En teoría, hay que planear misiones espaciales en función del agua y las tecnologías que necesitas. Las tecnologías se subastan pagando en agua. La idea es llevar a cabo las misiones más rápido que tus competidores, es decir, usando menos turnos para coger agua y tecnologías. Las misiones disponibles con las tecnologías básicas son algo limitadas, pero con tecnologías mejoradas supongo que hay muchas opciones. La planificación es un pequeño rompecabezas en el que tienes que cuadrar tu cohete con el agua que tienes y dónde puedes llegar (bastante solitario por cierto). Entre las misiones fáciles, ir a la Luna, a Marte o darte un paseo con una pistola de rayos para ir explorando posibles yacimientos de mineral.

A mi lo que menos me gustó es la mecánica de la subasta y de dónde se sacan los cubos de agua. Hubiera prefierido simplemente un método más sencillo, tipo draft. Hay una serie de tecnologías disponibles y las tienes que escoger, como las cartas del TTA, quizás pagando un número de cubitos de agua diferente. Por lo menos sería más rápido el juego y no
tendría ese periodo de investigo, vendo, investigo, vendo… Para que una subasta sea interesante hay que conocer el valor de cada carta, y eso es demasiado para un juego que ya es complicado de por si. Además, es un poco agobiante que sea una carrera y que el número de turnos sea variable. Con lo largo y complicado que es el juego, encima tienes que dedicarle 4 o 5 partidas para que realmente haya competición por quién diseña las expediciones más rápidas/óptimas. En una frase, Un juego de subastas que requiere demasiado esfuerzo.

Día del gañán: Jokin, Jose, Cristian, Fran, David

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6 pensamientos en “Houston, tenemos un problema…

  1. Copio directamente desde la lista…

    Pues la verdad que la partida de ayer, siendo a ciegas, fue un poquito regulera, con dudas sobre todo y bacalás impresionantes. Los juegos de Phil Eklund tienen un alma brutal (prioriza el alma y la experiencia del juego a que sea una partida eminentemente competitiva) porque el tío se curra que todo esté bien ambientado lo que hace que te metas más fácilmente en el papel, pero como no lo consigas te parecerá un truñaco. Es más, creo que a tí, Jose, no te va a gustar. Pienso que por el gran alma a Jokin podría…

    Después de darla por finalizada (sin acabarla), y con la charla posterior, vimos que era posible y lógico empezar viajando a 5-6 localizaciones con casi cualquier motor (3 de marte, luna, venus y ¿mercurio?), luego, con los equipos mejorados, ya vendría el momento de intentar gestas mayores. Las reglas del juego son fáciles en verdad, y los cálculos que hay que hacer son ligeros (quiero llegar a la luna así que tengo que hacer dos saltos más un aterrizaje: 1+1+10=12, vale, ese es el combustible que necesito para llegar, voy a ver cual es la masa máxima que puedo cargar en el cohete para que me llegue el combustible. Esos son los cálculos.). El mapa, aún pareciendo una locura no lo es, tiene tres cosas de las que preocuparte y se entiende perfectamente.

    Como detalle: David es el único que hizo algo lógico en ir a marte y montar su refinería. Cristian no despegó siquiera de la tierra y io me fuí a un cometa helado con mogollón de agua, pero me olvidé de la tirada necesaria para hacer una prospección y me metalicé, luego, intentando salir del cometa, saqué un 1 (lo único que me hundía) en una tirada al pasar por un Crash Hazard y mi cohete explotó a millones de kilómetros de casa 😦

    Otro detalle importante es que tras explicar las reglas, empezamos a jugar y no sabiamos ni qué daba puntos de victoria siquiera 😉

    Endefinitiva, io le daré otra oportunidad (por el +1 de ser mi juego y el +1 del coraje que da haber metido la pata y pensar que lo puedes hacer mejor), aunque no sé si David y Cristian querrán hacerlo.

  2. Perdón, pero se me olvidó comentar que en los hangares se encontraron un Panda y un Semi-Dragón, y este último mordió el asfalto lleno de grasa y restos de combustible de nuestros cohetes ;P

    Jokin, el agua vale tanto como dinero, como combustible para nuestros reactores futuristas.

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