Reseña del Festival Internacional de Córdoba 2013 by bravucon

Un año más llegó Octubre, y con él la obligada peregrinación al Festival de Córdoba. Este año visita de un día, al igual que el año pasado, y es que con dos churumbeles uno no puede desaparecer todo un fin de semana sin mirar atrás. En mi coche fuimos David, Pablo (Frescology) de agregado simio y yo. José y Jokin también venían con sus respectivas damas y nenes pero en otros coches.

Los de mi coche cumplimos a rajatabla el ritual de todos los años: madrugón como si fuera laborable, desayuno en Puerto Rico para reencontrarnos con los amigos y charlar un rato y hacer coincidir el fin del café con la apertura de puertas del Palacio de la Merced.

Nada más entrar nos sentamos a jugar Miguel (colega de David), Pablo, David y yo un Era del Carbón de Kramer & Kiesling, o como los simios lo hemos rebautizado, Kohle fur den Führer; y es que está claro que ese carbón extraído en 1932 era para las calderas de fundición de acero para hacer los Panzer y demás armamento pesado de cara a la 3ª Guerra Mundial.

Nos lo explicó el sexto simio, Javi Santos, cometió un (pequeño) comuni y es que to lo malo se pega. De los que estuvimos en la partida, David y yo ya lo habíamos probado el año pasado cuando aún era un prototipo. Pero el juego en este año ha cambiado poquísimo, los cambios pasaron inadvertidos al menos. Un muy buen juego, que te mantiene toda la partida atento ya que los turnos son rapidísimos y siempre te está tocando. Tiene unas reglas muy sencillas y todo en el juego es intuitivo. Es perfecto  para esos días en los que estás reventado y no tienes ganas de que se te pongan las orejas coloradas como ocurre con un Brass, Caylus y similares… Yo lo metería en el saco de Notre Dame o San Petersburgo, es decir, un puntito por encima de ser familiar, pero queda lejos de ser un euro de los duros. Me encantó nuevamente, el único motivo por el que no me he hecho con una copia (aún) es porque últimamente no juego nada de nada debido a mi situación familiar y laboral, y soy reacio a aumentar la colección descontroladamente cuando sé que no voy a poder jugar a penas nada. Además, tanto Jokin como José compraron una copia, así que el juego está en el grupo simio que es lo importante.

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Con un buen sabor de boca nos dispusimos a jugar otra cosa está vez con José e Isa y sin Pablo que se dedicó a otros menesteres. Parecía que la mañana iba a ser un homenaje a Kramer ya que sacamos de la ludoteca de Jugamos Todos el Príncipes de Florencia. Aprovecho un inciso para decir que este año la ludoteca que pusieron estaba muy cortita, supongo que es por facilitar la logística, pero los experimentados echamos de menos muchos títulos que en años anteriores si estaban. Volviendo a PdF, este juego probablemente esté en mi top10. Cada vez que lo juego lo disfruto inmensamente, me parece un juegazo en el que continuamente estás tomando decisiones vitales. David se fue mucho a mitad de partida y empezó a fardar de que nos iba a machacar, pero lo cierto es que en el último turno hice más de 20 PVs y me quedé a un mísero punto de cogerle… Arggg “I never win!” :P . Espectacular!

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Tras esto los simios que venían con pareja se fueron a comer como señores y Pablo y yo a un banco del parque de enfrente a comer un bocata envuelto en papel de aluminio mientras pedíamos unas monedillas para eurogames. Pero es que para un día que tengo salvoconducto de la Excelentisima, había que aprovechar el tiempo.

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Nos fuimos a ver al japonés que vino al festival a enseñar su juego Assaltous (o algo así), y resultó una decepción, un juego muy plano y con una condición de victoria final que enseguida identificamos como poco meditada ya que nos quedamos bloqueados sin posibilidad de acabar la partida a no ser que le saliese una carta determinada a Pablo para machacarme. Sacamos nuestro dominio de idiomas, tranquilos que fue en inglés, y le preguntamos al diseñador para corroborar que era así, por lo visto lo hizo intencionadamente lo que nos pareció un desacierto ya que el juego se puede ahogar y acabar en tablas. Mención especial para el chaval (español) que explicaba el juego: lo dió todo, fue muy amable y estuvo toda la partida echando un cable para que fluyese la partida y no nos bloquearamos. Un diez para él y un suspenso para el juego.

Como seguíamos estando los dos solos, aprovechamos para probar el Asante. Me confié pensando que era igual que Jambo y acabamos haciendo unos primeros turnos algo irregulares entre que me aclaraba cómo funcionan las cartas de lugar sagrado, al final resulta que no lo hicimos bien. Quizá por culpa de esto, la partida salió rara y conseguí que Pablo, que no conocía Jambo, se llevara una mala impresión del juego. Yo a pesar de la partida irregular sigo pensando que este es compra obligada. Siempre quise tener Jambo y nunca me lo pillé por no encontrarse en nuestro idioma, así que ahora no tengo excusa. Genial juego para dos jugadores, con mucha confrontación y puteo, duración ajustada y complejidad suficiente como para satisfacer a jugadores expertos al tiempo que no es demasiado duro para jugadores más ocasionales… sólo espero conseguir jugarlo alguna vez con mi mujer, estoy seguro que le gustaría. Pero lo más difícil es sentarla a jugar.

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Tras esto, cambié nuevamente de grupo, convencí a Javi Santos a que sacara de la ludoteca de Jugamos Todos el Die Goldene Stadt que hace un par de años me habló de lo mucho que le gustó cuando lo probó por primera vez. Aún no había jugado a nada con él en el Festival y ya tocaba. Un chaval que conocimos ahí mismo, Ernesto (creo que colega de Frescology), se unió a la partida. Como decía, Javi hace tiempo me habló bien de este juego y ese es el motivo por el que le di la brasa para que me lo enseñara. Tras hacerle repasar las reglas prácticamente desde cero (en inglés y sin dibujitos explicativos) conseguimos arrancar la partida en unos 15-20 minutos. El juego es tan intuitivo que el reglamento se entendía muy fácilmente. Se trata de ir sumando puntos que se pueden conseguir de diversas formas a partir de la colocación de casitas en diferentes rutas a partir de los puertos. Con una regla sencilla de hacer coincidir dos cartas de terreno iguales para poder colocar una casita, se va desarrollando la partida. En cada localización se obtiene un bonus que puede ser dinero, una nueva carta de localización, un permiso para entrar al centro de la ciudad dorada representada con una carta de una llave, un objetivo concreto para obtener puntos al final de la partida o carta de comercio. Al principio de cada turno hay una sencilla subasta de parejas de cartas de localización, posteriormente los jugadores colocan casitas para terminar puntuando una carta que sale todos los turnos y da puntos a aquellos que cumplen una serie de requisitos con sus casas y con sus cartas de comercio. Al que además tiene mayoría se le otorga un bonus. Si conoces las reglas, se explica en 5 minutos y se juega en 45. Die Goldene Stadt es un juego bastante familiar pero muy agradable de jugar y estéticamente precioso. Ahora que está descatalogado lo tengo en la lista de futuras compras… si alguna vez lo encuentro de 2ª mano a un precio razonable, seguramente lo pille.

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Ya empezaba a hacerse tarde, así que me pegué mi penúltima rondita por las tiendas de mis amigos Rafa (Dracotienda) e Isra (Juegamestore). Como ya comenté, estoy en fase de no comprar casi nada debido a mi hundimiento lúdico, pero vi por ahí una novedad SOS Titanic que tiene modo de jugar en solitario, perfecto para mi situación. Así que decidí que sería mi compra del día, ya que volverme de vacío de Córdoba es como volver con una espinita clavada. Nada más comprarlo lo desprecinté y convencí a Musambay, Isa y Frescology para estrenarlo, me había leído las reglas el día anterior pero a pesar de eso cometí 3 comunis que se cargaron la experiencia, era tan fácil salvar pasajeros que éstos se iban del barco con un cubata en la mano y el matasuegras en la otra, haciendo la conga, cantando el aclamado “ritmoooo ritmo de la nocheeee”,… una anécdota. Concluimos que no se le prendería fuego hasta que no lo jugaramos bien, porque era evidente que fue un despropósito fruto de estrenarlo sin leer pausadamente el reglamento. Ya lo he jugado en solitario en casa y doy fe de que no es tan fácil como pareció en su estreno.

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Como el hundimiento del Titanic nos dejó con mal sabor de boca, decidimos jugar a uno ya conocido en el que no se cometiesen comunis. Rapa Nui, para mí una joya en el fango. Un juego de Klaus-Jürgen Wrede de 2011 que pasó sin pena ni gloria yo creo que por muchos motivos, estéticamente es algo flojo, las cartas no son feas, pero tampoco bonitas, la piedra de sacrificios es una plancha amorfa de cartón que no termino de verle el sentido, la madera en lugar de fichas de cartón debería haber sido palitos de madera, aunque esto hubiera supuesto encarecer el precio de venta del juego en un par de euros. Otro motivo es que un juego de Kosmos de caja pequeña pero no de la serie para 2 jugadores, está lejos de cualquier línea habitual de esta editorial. Y por último, este diseñador está maldito; yo creo que es un tío que ha hecho juegos con buenas ideas pero que no termina de dar el pelotazo, por algún motivo ha quedado catalogado como el autor de Carcassonne. Rapa Nui es el típico juego que se explica en 5 minutos y que, dentro de su sencillez, está cargado de decisiones interesantes que se va encontrando el jugador en cada turno, siempre buscando la manera de hacer lo más eficiente para ti sin dejar las cartas buenas a merced del siguiente jugador. Además la forma como se valoran los recursos al final de la partida es genial ya que tú debes alimentar con un recurso la piedra de sacrificios cada vez que se construye un Moai, desprendiéndote de una carta de tu mano para que ese recurso sea el más valioso… la manera de equilibrar leñadores con recolectores mientras no descuidas la construcción de Moais y rapiñeas algún punto que puede ser vital al final con los sacerdotes hace de este juego una pequeña y sencilla joyita. Por los 11 € que me costó en su día este es uno de los juegos más amortizados que me he comprado en lo últimos tiempos. No dejéis de probarlo, hasta lo podéis jugar en yucata sin que os cueste el dinero. Mención especial al final de partida en el que Isa y yo empatamos a todo ganándome en el tercer desempate por una madera!

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Era tarde y estaba cansado, me tocaba volverme sólo hasta Sevilla por lo que tomé la sabia decisión de comenzar con las despedidas y coger carretera y manta.

No quiero acabar este resumen del Festival de Córdoba sin decir que en este mundillo están las diferentes jornadas por un lado (unas mejor organizadas que otras) y luego está el Festival de Córdoba, y es que tiene algo especial que hace que no haya fallado ni un año desde 2008: Hablar con amigos que ves todos los años (y otros nuevos que conoces todos los años), ponerle cara a viejos amigos virtuales como Cartesius o Clint Barton al que por fin he conocido en persona, jugar a novedades y clásicos sin seguir ningún orden ni concierto, probar algún prototipo (este año no), comprar alguna cosilla en alguna tienda amiga… En definitiva, larga vida al Festival Internacional de Juegos de Córdoba y ahí seguiré yendo año tras año si la salud lo permite…

5 años, muchos cambios

Escribo este post un poco como conmemoración de los 5 años que acabo de cumplir como usuario de la Boardgamegeek. Se puede decir que nada más descubrir los juegos de mesa modernos, creé mi usuario y empecé a buscar gente por Sevilla con la que poder empezar a descubrir juntos tantos juegos, todos nuevos para mí.

Mítico el Pueblo que  fabriqué con mis manazas en Septiembre de 2008.

Mítico el Pueblo que fabriqué con mis manazas en Septiembre de 2008.

Mi primera adquisición fue Yspahan, tras ver una videoreseña de Scott Nicholson, uno de los pioneros en esos menesteres. Me dejó boquiabierto el uso que se podían dar a unos dados en un juego y me lo pillé sobre la marcha. Sólo fue el principio de una sucesión de descubrimientos increíbles. Yo que llevaba toda la vida jugando al Backgammon y algunos abstractos que coleccionaba mi padre.

Realmente cinco años dan para mucho, en todos los sentidos. En el personal pues he pasado de ser un soltero viviendo en un piso destartalado a estar casado y con 2 hijos viviendo en el mismo piso pero reformado completamente. En el aspecto meramente lúdico… pues también ha habido cambios, y muchas veces está ligado con el terreno personal.

En mi primer año lúdico jugaba todas las semanas al menos dos veces con otros jugadores de Sevilla y otras tantas veces con la que entonces era mi novia (ahora mujer), con ella siempre a juegos menos duros porque nunca le han gustado los juegos demasiado largos ni con excesivas reglas. Lo reconozco, era un agonía y compraba una barbaridad de juegos, todos ellos los jugaba al menos una vez. Comprábamos en pedidos masivos entre muchos sevillanos, de cuna o de adopción como yo. Pedidos a Alemania donde frecuentemente se colaban juegos que resultaban bastante malos ya que caía muchas veces en la tentación de comprar las gangas, lejanos en el tiempo quedan ya los míticos Go West a 3 € (que no me pareció mal juego y permanece en mi colección) o ese Justinian que era más malo que un dolor, y muchos otros que cayeron ya en el olvido. Pero el caso es que independientemente de los juegos que comprara, todos eran jugados en cuestión de semanas.

Poco a poco fuimos juntándonos casi de manera natural los que coincidíamos en horarios laborales y teníamos una mayor afinidad y cuando nos dimos cuenta… éramos los Simios Golfos. Todos los años comprábamos (y vendíamos) una cantidad ingente de juegos, íbamos a las jornadas que podíamos (Jerez, Zona Lúdica, Festival de Córdoba,…), hasta fuimos a Essen en la edición de 2010 y Julio traía un fin de semana espectacularmente maratoniano con la Moliquedada. Siempre intentando probar más y más juegos, ya fueran antiguos o recién editados, pero siempre cosas nuevas. Casi nunca repetíamos ni a los juegos que realmente nos habían gustado mucho. Éste es un “mal” muy extendido entre los que compartimos esta afición, probar y probar siempre nuevos juegos en lugar de sacarle todo el jugo a los muchos y buenos juegos de nuestras colecciones. Tras un par de partidas, ya parece que lo sabemos todo sobre un determinado juego, o incluso basta una primera experiencia para venderlo sin contemplaciones porque no ha calado a la primera como esperábamos.

Cuando en Essen bajo Wallace de los cielos y nos toco a David y a mi con su mano, sorprendentemente al mes siguiente nuestras esposas se quedaron en estado de buena esperanza...

En Essen 2010 descendió Wallace de los cielos para tocarnos con sus divinas manos.

Eran años de soltería para algunos y de matrimonio sin hijos para otros, todos con trabajos medianamente estables. Teníamos mucho tiempo para jugar, bueno, hoy en día veo aquella época como con mucho tiempo dedicado a actividades lúdicas, entonces nos quejábamos porque queríamos aún más!!! Además y como comentaba antes, si aún me quedaban ganas de jugar, estaba Teresa los fines de semana para echar unas partidillas después de la comida en casa de mi suegra, hasta se nos unía muy frecuentemente ella a la que llegué a considerar una gran jugona en potencia…

Pero los tiempos han cambiado, la crisis ha hecho que uno de los Simios haya tenido que emigrar a Tenerife dejando la familia atrás y que otro haya tenido que montar un negocio familiar para poder tirar pa’lante y cuyos horarios son leoninos. Y los demás, pues echando más horas que un mono para poder conservar nuestro trabajo y poder seguir pagando nuestras hipotecas y demás gastos familiares.

Pero sobretodo la sequía la han provocado… los niños… 7 minisimios han salido, hasta el momento, de las entrañas de las esposas de los Simios Golfos. David primero en el orden de turno con Laura (casi 4 años) y Carlos (2 años), Jokin segundo con Lucas (3 años y medio) y Lucía (que aún no llega a los 9 meses), luego Fran con Alex (2 años y medio) y para terminar yo con Carmen (2 años) y Ángel (3 semanas!)… el único que aún se está haciendo el remolón es José… pero tiempo al tiempo.

 

Mis niños: Carmen y Ángel

Mis niños: Carmen y Ángel

Ante este panorama, la frecuencia de las quedadas ha disminuido de manera notable. En mi caso particular, si antes podía echar unas 25 partidas al mes entre pitos y flautas, ahora la media puede estar en 2 ó 3… y gracias. Como si no fuera suficiente, la llegada de vástagos ha producido en mi mujer un efecto de aversión total a jugar en parte por el cansancio que produce el cuidado de los niños y que cuando llega ese ratito muerto que antes se empleaba para echar una partida, pues ahora como que ya no le apetece… ¿Y cómo me he tomado todo esto de jugar tan poco? Pues no lo voy a negar, se pasa mal pero porque me gusta mucho jugar y ya no lo hago con tanta frecuencia. Pero sí me ha reportado algo muy positivo que es el quitarme de encima esa especie de angustia que tiene por lo general el jugón empedernido de querer jugarlo a todo: “todas las novedades, siempre actualizado” Esa obsesión por estar todo el día pendiente de las novedades y no descansar hasta jugar a ese juego que salió el mes pasado en Alemania y ya lo tengo de importación con pegatinas traducidas… o ese preorder que hice para que me viniese con una expansión exclusiva… Mencionaba antes la palabra angustia, porque realmente es así, esa sensación de que si no eres capaz de jugar a todo (y lo antes posible), llegas a ceer que te estás perdiendo algo, que no éstas actualizado, que se te escurre el agua de las manos… Querido amigo jugón, pon un par de hijos en tu vida a los que tengas que dedicarles el poco tiempo libre que te queda tras la jornada laboral y sanarás como por arte de magia… Ahora me tiro 5 semanas sin tocar un sólo componente de madera y cuando por fin consigo que se alineen los astros para poder sentarme con mis Simios, me encuentro con que no quiero probar ese juego nuevo que todo el mundo está loco con él, prefiero jugar un siempre espectacular Puerto Rico, Brass, San Petersburgo,… Ahora ya me da pereza aprenderme un reglamento de un juego nuevo ya que mi los visos de jugarlo a corto plazo son nulos y se me va a olvidar. Y lo mismo ocurre con las nuevas adquisiciones. He pasado de comprar entre 30 y 40 juegos al año de media durante mis primeros 4 años de jugón, a comprar menos de 10 en este último año. Y es que comprar para almacenar indefinidamente juegos que voy a tener una enorme dificultad en sacar a la mesa no es algo que me atraiga. Soy más de jugar que de coleccionar. Me he vuelto muy práctico, pero sobretodo me ha servido para calmarme.

Aún no he probado eurogames que han entrado pisando fuerte en el último año como el Tzolk’in, Robinson Crusoe, Keyflower, Suburbia o Bora Bora pero es que ya no sufro por ello.

¿Quiere decir esto que estoy feliz con mi vida lúdica? Evidentemente no, pero al menos estoy curado de esa histeria por estar al día continuamente. Me gustaría jugar más, pero no lo haré a costa de descuidar mi familia. Ya queda menos, en breve, los niños en unos años ya no requerirán tanto tiempo y podré escaparme para jugar con mis Simios mucho más a menudo.

Carmen desde pequeña siempre ha estado toqueteando cartas y juegos.

Carmen desde pequeña siempre ha estado toqueteando cartas y juegos.

También pronto, mi hija estará preparada y empezará a querer jugar a cosas conmigo ya que me estoy encargando de que toquetee mis juegos, la maderita, las losetas de cartón duro… hasta el punto que su lugar preferido de casa es mi estantería de juegos. El otro día le compré una baraja de la Hello Kitty en un chino y le he enseñado a jugar a ordenarla por palos, y disfruta haciéndolo con su orgulloso padre… Ya queda menos! Qué bien nos lo vamos a pasar!

Volvemos de Zona Lúdica 2013 (Parte II)

Arfff Arfff, menuda vuelta de Zona Lúdica tan ajetreada que he tenido: muchísimo trabajo, una familia que atender, el ordenador de vuelta al servicio técnico el mismo día que lo recogí de repararse (No os compréis un portátil ASUS en vuestra vida !!! son unos estafadores!), una gastroenteritis… un infierno, pero eso no quita que siga teniendo muy presente este encuentro que en el que siempre lo paso genial por los juegos y sobre todo por la compañía.

Bueno pues el viernes nada más llegar y saludar a las primeras caras conocidas nos pusimos al tema. Mientras David andaba con ese Snowdonia. Javi, Isa y yo decidimos estrenar un Sumeria que me pillé en Navidades en Dracotienda a precio de risa.

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Por lo general me encantan los abstractos, pero este me pareció demasiado complicado, la mecánica ascenso/descenso de las regiones en  el track de prosperidad se convertía frecuentemente en un toma y daca del que era difícil de salir. Isa nos dio pal pelo. De momento lo tengo en el congelador: Por un lado tiene buenos componentes y una caja minúscula para todo lo que trae, pero por otra parte es un juego muy seco y no sé a qué número de jugadores funcionará mejor, a tres era un poco raro y a dos creo que será incluso peor, quizá a 4… ¿Algún voluntario?

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                                       Sumeria? Me han puesto una reunión!

Como estos seguían construyendo vías hacia el monte Snowdonia, decidimos sacar de la ludoteca un Gran Muralla China, un juego de Knizia de esos que recuerdan a otro (Samurai) pero como juego de cartas cortito pero con decisiones interesantes, me parece un gran filler de media horita. Como lo sabíamos jugar la partida duró 20 minutitos, justo a tiempo para ir a cenar. Bastante bueno este olvidado juego de Knizia.

Tras la cena, jugamos David, Javi, Isa y yo al Village, el único que no lo conocía era David y yo sinceramente tras una partida interminable de más de 2 horas con esos monjes de Isa que superaban los 100 años de edad y no había forma de que les entrara ni un puto resfriado… si no es porque ya lo había jugado dos veces antes, mi concepto sobre el juego hubiera sido muy distinto al que tengo. Esta partida me ha hecho plantearme hasta la posibilidad de venderlo del empacho de monjes que cogí, una cosa es estrategia ganadora y otra es romper el juego… el resumen de la tortura a la que nos sometió Isa es el siguiente que no es más que lo que David y yo deseabamos con todas nuestras fuerzas a esos putos meeples blancos…

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Tras esta tortura, decidí de manera unilateral sacar de la ludoteca el “juego de la basura”, Ab in die Tonne, tras una serie de malas caras por parte de David, el veredicto fue: ESPECTACULAR! directo a mi wishlist. Lástima la mega caja en la que a duras penas encuentras en una esquina un mazito con 40 cartas y unas fichitas de madera… En el plan en el que estoy últimamente y viendo que la estantería cada vez da menos de sí, creo que lo compraré y meteré los componentes en otro juego y tiraré la caja a la basura, total, el juego va de eso, no?

Tras esta partida pues un Chicago Express para olvidar ya que el monoculismo al que el juego impulsa a las mentes más capacitadas hizo injugable la partida.

Luego y ya a las 2 de la mañana un La Boca, yo creo que es el mejor candidato a ser SdJ este año, muy divertido, el matrimonio Inka & Markus Brad están que se salen. A pesar de mis elogios al juego, a 6 se hace pesadete… se nos fue la partida a una hora (demasiado para lo que es). La próxima vez que lo saque a la mesa con un número par de jugadores propondré un Gen G (apúntatela para el diccionario Black Meeple) en el que el juego se juegue por parejas, la mejor pareja tras x rondas con x menor o igual a 4.

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Nos fuimos a la cama a las 3:00, tras el día de trabajo, el viaje a Mollina y la noche anterior que pasé medio en vela por culpa del doble tirabuzón carpado que hizo mi hija desde la cama al suelo, creo que cumplí como un buen campeón.

El sábado me salto el Primeras Chispas y el Lokomotive Werks porque estoy en todo de acuerdo con David, menudo comuni en el primeras chispas David :P. Respecto al Rialto, pues en su mayoría también estoy de acuerdo con David. Creo que es un buen juego, lo que pasa es que no tiene nada que lo haga destacar frente a otros juegos ya existentes. Además, soy un enamorado del ya viejuno San Marco cuya mecánica de “yo corto el pastel y me dejáis a mí el último trozo” es una de mis mecánicas preferidas de todas las que he visto en un juego de mesa. Sin entrar en comparaciones y evaluando el juego en sí, en realidad tiene muchas cosas interesantes, ir primero en el track del Doge para ganar los desempates (esa estrategia me dió la victoria a la postre), construir muchos edificios para tener más libertad de maniobra, meter muchos consejeros en Venecia, poner muchísimos puentes, etc… Mi primera impresión es que es bueno pero no es fantástico. Lo jugaría más veces para darle un veredicto más justo, de hecho lo jugaré con la copia de otro Simio que yo se me… ;)

Tras el Rialto nos fuimos a comer y después para la (in)digestión quedé con Luis – Black Meeple (gran persona) para echar un Nieuw Amsterdam con su grupo de juego y con un Javier (Sajorjav) a quien recluté para que lo disfrut… ejem… sufriera conmigo. Mi experiencia da para entrada de blog en exclusiva. Temáticamente el juego está muy bien, los componentes son de gran calidad, el diseño del tablero me parece muy bonito, pero tiene un fallo imperdonable que paso a explicar:

En BGG me había hartado de leer que a menos de 4 jugadores no funciona porque el juego no tiene tensión, que era demasiado fácil, que a más jugadores mejor. Pero tras mi experiencia, opino justo lo contrario: a 5 es aún peor que a 4 y el motivo es que el juego se centra en una subasta de tokens de acciones (4 de ciudad, 4 de tierra y 4 de mercado), es imprescindible (y cuando digo imprescindible no miento) pillar al menos 2 acciones de tierra en los dos primeros turnos, uno para coger una carta de tierra y otro para talar los árboles (pillar madera) y cosechar grano cada turno. Si en las dos primeras subastas te llevas tokens de acción de ciudad y/o mercado pero las de tierra no las consigues, estás fuera de la partida desde el turno 1-2 (y son 6). Cada turno son 15 minutos por lo que te puede tocar estar 90 minutos esperando que se acabe el juego sabiendo que no tienes nada que hacer. La respuesta es fácil, píllalas cacho de gilip#%|&s! pero sólo hay 4 acciones de cada tipo por turno, por lo que a 5 jugadores seguro que uno de los jugadores en el primer turno no pilla ninguna, y en el segundo ocurrirá lo mismo con otro jugador. Si entre los otros tres jugadores consiguen ir copando los tokens de tierras, dos jugadores pueden irse a la mierda desde el principio. En mi caso, pillé una acción de tierra en el primer turno, hasta ahí bien, pero la importante es la segunda que te permite empezar a recibir grano cada turno. Mi segunda acción de tierra no llegó hasta el quinto turno cuando ya era un mendigo que pedía limosna a los ricachones mientras vagabundeaba por las calles de la emergente Nieuw Amsterdam. No fue fruto de jugar mal, bueno si lo fue, pero si yo no hubiese caído en esa espiral de metalización exponencial lo hubiera hecho otro jugador por lo que el juego está roto, ya que en cada partida, al menos un jugador (si no dos) se va a hundir de tal manera que lo único que va a lamentar es no haberse traído un mechero en el bolsillo para prenderle fuego al juego. Como no tenía nada que hacer durante 90 minutos, me dediqué a lamentarme en un tono más o menos cómico y al menos nos echamos unas risas mientras terminábamos mi tortura. Muy buena gente el grupo de Black Meeple, de esos con los que gusta jugar aunque el juego sea una fula, la próxima vez a otro juego diferente colegas, oki?

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Tras deshacerme del juego en la primera papelera que vi en Mollina se me ha ocurrido un Gen G, aunque ya es tarde para probarlo… lo publicaré, si tengo tiempo, en la BGG junto con una reseña en la que explique mis pensamientos sobre el juego y los motivos por los que me parece que está roto. Yo permitiría que se pueda cambiar dos tokens de acción cualesquiera por cualquiera de las otras tres acciones. Es decir, que renuncias a dos acciones por hacer solamente una que te urja. De esta forma, el juego no termina de romperse tan fácilmente para los jugadores más hundidos. Habría que ver si funciona, pero puede al menos mantener la esperanza durante algún turno más a los más hundidos. Me falta pensar una regla más que impida que los jugadores que van mejor puedan hacer lo mismo ya que entonces no le daría ventaja a los metalizados… No sé si merece la pena quebrarme la cabeza más con este juego. Una lástima porque fue un regalo sorpresa en Reyes de mi mujer que me hizo mucha ilusión, porque me encantaba lo temático del diseño y sobre el papel parecía un buen juego. 

Yo le había prometido a Luis (The Black Meeple) que le enseñaríamos el Vanuatu, elegido democráticamente como el mejor juego de 2011 para los Simios Golfos, porque su estética es amistosa, pero es gañán a más no poder.

Yo sólo lo había jugado dos veces y no me acordaba tan bien como para explicarlo, pero tras la genial explicación de David e indicarle a Luis y Javier la inclusión en modo Gen G de las dos variaciones que le aplicamos al juego por unanimidad simia, nos pusimos con el tema. Veredicto: sigue siendo un juegazo! Grandísimo, fresco, original… lástima que su autor sea un impresentable ya que tras financiar la nueva edición con una supuesta expansión como gancho por la plataforma indiegogo (similar a Kickstarter), se ha quedado con el dinero de los que participaron y no le ha enviado el juego a nadie!

Dejemos la prensa rosa para decir que hubo un par de intentos a Gipsy King (con comuni) y Viva il Re antes y después del Vanuatu respectivamente, pero que por diferentes motivos se quedaron en incompletos.

Tras la cena, acto de clausura y sorteo de juegos, a David no le debió hacer mucha ilusión el Fortuna que le tocó porque no ha dicho ni “mu” en su reseña, pero a mí me tocó un Catán y es lo máximo que me ha tocado en una rifa en toda mi vida a excepción de 70 pavos en la primitiva!

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Volvimos al tema que quema y convencí a Javi, Isa y Rafa de Dracotienda que el CO2 era más fácil de reglas que el Piko Piko :P por lo que accedieron a darle una oportunidad, nos pusimos a intentar salvar el mundo de una catástrofe ambiental pero no lo conseguimos (y eso que jugamos a cooperar al 100%), de hecho me pareció que es muy complicado a 5 jugadores si se tiene mala suerte y entran malas losetas de nuevas centrales contaminantes los primeros turnos. El juego no es complicado en si, pero tiene muchos detallitos que si no lo juegas frecuentemente se te van a olvidar… Me encanta su temática y creo que el juego puede ser interesante si se supera alguna vez la barrera de entender qué hay que hacer, a pesar de mi opinión, me costó mantener mi copia intacta ya que varios mecheros fueron arrojados desde el sector más nenaza de la mesa… más complicado para Javi tuvo que ser esa tesis en el Carbono 36 y su puñetera madre… pero en fin…

Para contentar al parguela lúdico de Javi (desde el cariño mamón, no te enfades) sacamos un juego de su nivel y jugamos nuevamente al “juego de la basura”. Divertidisimo! Dios! Lo quiero!   

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Antes de acostarnos (otra vez a las 3:00) un último juego, probamos el Emerald con Sergio, Julio, Israel y David. Se nota que es algo viejuno, pero como dice David, tiene dragones, no puede ser malo.

Y llegó el Domingo, y con él una espantada como nunca había visto antes en Zona Lúdica. Nos quedamos los que vivimos relativamente cerca y algún que otro colgado madrileño. Aprovechando la bondad de Julio, David y yo nos metimos en una partida a Brügge con Javi e Isa. Un juego sencillo de reglas, muy divertido de nivel medio-bajo, yo creo que es más sencillo que Rialto. Quizá el juego tiene una pega y es que hay cartas mucho más pepino que otras (aún entre las que cuestan el mismo número de monedas), otra cosa es que si ansías una carta, por ejemplo, roja y no te llega, no tienes ninguna forma de reaccionar ante ello. También al estar todas las cartas mezcladas, lo mismo te puede entrar una de valor 12 en el primer turno como no entrarte ni una en toda la partida, depende del azar. La mala suerte puede ser determinante en el resultado de la partida. En mi caso me entró una sola carta de 12 en toda la partida y fue en el último turno ya no mereciendo la pena bajarla. Lo único que suaviza esta pega es que se juega en una hora y divierte. Me recuerda a Un Mundo Sin Fin, en el sentido que es divertido de jugar a pesar de que las estés pasando canutas toda la partida con esa sensación de que no vas a llegar a tus objetivos. A mí se me ha ocurrido un Gen G, pero ya está bien por hoy… :P

A la pregunta de David en su entrada, creo que este juego debería salir en español, es de los que realmente merece la pena tener traducidos y no tanto ese Rialto que es independiente del idioma. Puedo entender que es más barato producir un juego al que sólo hay que traducirle el reglamento y que comparte el resto de componentes con todas las ediciones que salgan a nivel mundial que otro con un mazo de cartas que debe ser creado exclusivamente para la tirada española, pero también de esta forma te aseguras que a nadie se le ocurra pillarse una edición que no sea la tuya. Quiero dejar claro que esto no es una crítica a Ludonova, creo que lo están haciendo muy bien y que están sabiendo escoger muy bien sus juegos (a mí me gusta hasta el menos exitoso Fortuna), pero ya lo comentábamos David y yo camino de Mollina, si editasen juegos dependientes del idioma ya sería la leche.

Tras Brügge, saque mi amado Walhalla, un juego al que le tengo un cariño especial, lo compré por 10 € y estuvo año y medio en mi casa sin ser estrenado. Ya comenté todo esto en el post:

http://simiosgolfos.wordpress.com/2011/05/31/cuando-un-juego-en-el-puesto-1799-de-bgg-te-gusta-mas-que-el-7-wonders/

Sólo añadir que después de 3 partidas, Walhalla me sigue gustando mucho y creo que es un juego injustamente olvidado, para mí es un fijo en mi colección mientras muchos juegos mucho mejor valorados son vendidos o cambiados sin ningún tipo de remordimiento. Por comentar algo de la partida, señalar que la puntuación final de Walhalla fue crucial, adelantando por primera vez en toda la partida a Javi e Isa que nos sacaban una ventaja importante en las puntuaciones intermedias. El botellón que monté en Walhalla fue mítico, cinco vikingos que casi me dan un disgusto ya que me faltaban vikingos para mandarlos en los barcos porque estaban todos con el vaso de tubo y el maletero del León tuneado abierto.

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Quedaba una hora para que nos echaran de la sala, así que decidimos rápidamente y echamos un Santiago de Cuba con Juan del Comando San Fernando, explicación en 5 minutos y arrancamos el coche. Lo jugamos a carajo sacado y lo acabamos un minuto después de que nos intentaran echar… al menos aprovechamos el tiempo que estuvimos en Mollina. Casualidades de la vida, jugamos a 3 juegos de Ludonova y nos llevamos el cuarto en el maletero del coche. No tengo nada que añadir de Santiago de Cuba, un juego bueno, bonito y barato, excelente para iniciar a nuevos jugones pero que satisface a simios de culo pelado.

Y con esto se cerró nuestra participación en ZL 2013. Muchos juegos, muchos amigos, hicimos otros tantos… Este año eché en falta a Pedrote que debido a su exilio laboral pues era fácil que fallara, Raúl y todo CSI Badajoz en general y más gente… Una pena que no se pudiera conseguir ese 100% de Simios Golfos que cada vez está más difícil con tantos niños de por medio y con lo difícil que se está poniendo llevar el pan a casa todos los días.

Gran aficción que seguiremos cuidando todo lo que el día a día nos vaya permitiendo…

Sisan y su Sisons, por un puñado de creditvales…

Llegó mi día del gañán y lo que parecía una quedada a 5 ideal para estrenar mi flamante Nieuw Amsterdam que precisa al menos 4 jugadores para funcionar, se quedó en una improvisación sobre la marcha puesto que acabamos siendo 3…

Mientras esperábamos a David, José me propuso enseñarme el Drako, un juego sencillo y sin muchas pretensiones que se juega en 20 minutos que me gustó a pesar de tener que meterme en la piel de 3 enanos que tenían que acabar con un dragón. José me ganó por un maldito token de sangre que me quedó por meterle al puñetero dragón. Entre el final de la partida y la llegada de David pudieron pasar 7 segundos. Perfecto

Image                                            Que hago yo jugando a esto…?

Como llevo medio año dando el coñazo a mis sufridos simios acerca del que para mí fue uno de los juegos del año de 2012, Seasons, pues traté de ser coherente y enseñárselo a José para que viera que no fue simplemente un calentón para pillarme 4 sucios creditvales ;). Seasons es un juego que en principio no me pega nada que me guste puesto que las temáticas fantásticas en los juegos de mesa me suelen producir salpullido. Hay algunas excepciones creo que justificadas: Eclipse, Mage Knight que tienen una sensación bastante euro… y poco más.

¿Qué tiene Seasons entonces? Pues que es un juego que combina varias cosas muy bien.

El draft de 9 cartas con las que se empieza la partida me parece muy acertado para no provocar manos muy poderosas frente a otras que serían más fula, no se puede culpar a la suerte. Luego está la decisión de qué tres cartas vas a dejar para cada uno de los tres años que dura la partida.

La mecánica de los dados está muy bien y le da un ambiente fresco al juego sin generar nuevamente sensación de pierdes o ganas por suerte con ellos, además tirar dados gusta en general, está en nuestros genes (al menos en el de los Simios). Excepto si el juego es de Feld :P. Se tiran un dado más que jugadores hay en la partida, el dado no seleccionado por ningún jugador hace adelantar el tiempo uno, dos o tres meses.

El hecho de que para poder bajar cartas de la mano tienes que ir ganando invocación y que esta se consiga con algunos dados proporciona al juego una sensación de agobio permanente ya que muchas veces quieres bajar una carta pero no tienes poder de invocación suficiente.

Algo parecido pasa con la energía (necesaria para pagar el coste al bajar cartas y para cambiarla por puntos de victoria) sólo tienes hueco para 7 tokens de energía y muchas veces tienes que tirar energía sin que hayas podido usarla para bajar ésta o aquella carta que te está quemando en la mano.

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Qué hago yo jugando a esto…? Part II

Y este es el momento en el que todos están pensando, “vaya bravucon, no le ves al juego ni una pega… todo te gusta” y es cuando tengo que reconocer que el juego sólo me convence si es jugado a dos jugadores. A tres, se hace largo el tiempo que hay que esperar entre que te toca y vuelve a ti alguna decisión, al menos el juego te obliga a estar atento al resto de jugadores, porque hay acciones de otros jugadores que te hacen arañar algún punto o tener que devolver una carta de las bajadas de vuelta a tu mano, etc… Pero aparte de eso, poco más que hacer más que esperar tú turno pacientemente. A cuatro el juego se debe volver impracticable, yo no pienso comprobarlo. Es el típico juego que añade 30 minutos por jugador, y este juego alegre y divertido no merece jugarse con 4 jugadores en 2 horas… para eso se saca un Brass y todos contentos. Con dos jugadores se echa en una horita, se juega perfectamente (cosa que no siempre es fácil)… si somos más de 2, lo mejor es buscar otras opciones más apropiadas.

Otra pega que le veo a Seasons es que cuando llevas bajadas muchas cartas, llega un momento en el que te puedes poner a hacer combos con tus cartas y obtener bastantes puntos, energía extra, subir en poder de invocación,… y los demás jugadores deben confiar en que estás haciendo las cosas correctamente ya que seguirle te resultaría un sobreesfuerzo mental que no merece la pena hacer.

La partida no fue mal, tras un draft con caras de póker, José empezó bastante ágil a subir en invocación y cagar cartas a diestro y siniestro… yo que lo he jugado muchas veces en www.boardgamearena.com no saqué provecho de mi experiencia y quedé el último en una partida bastante pobre, David contra todo pronóstico ya que había ido media partida muy asfixiado con su nivel de invocación, se cascó un último turno en el que se marcó 50 puntazos de golpe lo que le dio la victoria.

En resumen, creo que es un juego que gusta aunque no maravilla, yo a más de 2 jugadores no creo que lo vuelva a intentar porque hay múltiples posibilidades a partir de 3 jugadores y de 90 minutos de duración.

Se está preparando una expansión pero no sé si me merecerá la pena adquirirla, esta expansión añade, además de cartas nuevas, algo de complejidad con nuevas habilidades especiales  para los jugadores. Si jugase mucho más a menudo a Seasons posiblemente la considerase imprescindible pero con la racha poco jugar en general que estoy teniendo y lo que me espera con la llegada del “segundo bravuconcín” mi ritmo de compras se está reduciendo de manera acorde con mi frecuencia jugona. He jugado a Seasons una vez desde que lo compré hace medio año, pondría la mano en el fuego que este año no lo vuelvo a jugar, así que ¿qué sentido tendría comprarme la expansión ante semejante panorama?

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Enchanted Kingdom, la 1ª expansión.

Además, estoy bastante molesto con Asmodee Ibérica por no haber puesto remedio a la errata en la carta del Cuerno del Mendigo. La gente se quejó en su día del Pueblo de Pescadores del Dominion Terramar de Devir y está compañía, que es seria, corrigió y envió a todos los compradores de esa expansión el mazo corregido (11 cartas). Asmodee podría haber hecho algo similar con el Cuerno del Mendigo (2 cartas) pero nada de nada. Sigo teniendo la esperanza que en la expansión aprovechen para incluirla…

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Pedaso de solución de Asmodee Ibérica (notesé el sarcasmo). Para mas info visitar la web:  http://es.asmodee.com/ressources/articles/errare-humanum-est-seasons.php

Bueno, después de divagar con el Seasons, su expansión y hasta de mi baja frecuencia jugona… sigamos con lo ocurrido en mi día del gañán.

El segundo plato  (tercero para José y yo), no tenía ni idea de qué podíamos jugar contando con que en una hora deberíamos irnos a dormir ya que los madrugones son inevitables hasta que me dure el trabajo.

Ante la duda, Puerto Rico a tres sin buscadores de oro y lo más importante… sin Fran :P . Qué bueno es este juego!!! Cada vez que lo juego me reafirmo en que es un 10 sin contemplaciones. Como Fran AKA el buscador de oro no estaba en la partida, jugamos alegremente sin tener el culo apretado desde el primer turno, la partida duró media hora menos que la de Seasons lo cual es otra señal de la delicia de juego que es.

Un derrame cerebral en mi última selección de personaje provocó que Jose se aprovechara de la acción más que yo empatando a pasta, al recontar los PV’s habíamos empatado también, así que empate técnico. ¿Hay más condiciones de desempate? Era muy tarde para buscar un ganador, y es un juego que te deja tan buen sabor de boca que prácticamente no importa el resultado. No importa si se juega a 3, 4 ó 5 jugadores, Puerto Rico es una maravilla!

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Puerto Rico, mi nº 1 vitalicio.

Gran noche de juegos en una gran compañía y demostrando que el mundo no se terminó tras la quedada de los 5 simios de la semana anterior.

Día del gañán:  David, Jose, Fran, Jokin, Cristian.

Los gañanes del renacimiento

No sé si el motivo son los 20 días de sequía lúdica que sufrí en silencio tras mi operación de extirpación de mi fistula perianal que me impide sentarme, o si el juego es tan bueno como me pareció, lo que si sé es que el pasado Sábado disfrute como un mono (por algo soy un simio) jugando a uno de los pocos juegos de Wallace que nos quedaban por probar: Princes of the Renaissance.

En PotR hay 5 colores correspondientes con 5 ciudades de Italia (Nápoles, Roma, Florencia, Milán y Venecia), pero los jugadores no representan esos colores, ¿cómo en los juegos de Knizia? No ¿Cómo en los juegos de acciones de compañías ferroviarias? Si. Los jugadores representamos familias de ciudades menores (Perugia, Urbino, Rimini, Bolonia, Ferrara y Mantua). Al comienzo del juego, cada jugador escoge una de estás familias que tiene una habilidad especial y que viene representada por una loseta.

Algunos Personajes                                           Personajes que representan los jugadores

Las ciudades contratarán a estas familias para encabezar los ejércitos de las guerras que se declaraban constantemente entre ellas. Resumen histórico: los españoles por aquél entonces estaban terminando de echar a los musulmanes de la Península Ibérica, mientras los italianos se daban de ostias entre ellos. ¿Creías que el Renacimiento italiano sólo fue cuadros y esculturas? Pues hubo sangre y traiciones a mansalva.

PotR durante las 3 rondas (décadas entre 1470-1500) que dura la partida, gira entorno a estas guerras entre ciudades italianas, habrá 4 ó 5 por década dependiendo del número de jugadores, aunque este número se puede ver alterado por la activación de eventos que cancelan automáticamente (veto) una guerra tras declararse. En otros casos habiéndose llegado al límite superior de guerras permitidas por década puede haber una más si un jugador juega un evento concreto.

El track de guerras

En el juego hay dos divisas diferentes, dinero e influencia. Como en casi todos los juegos, es importante llevar un balance entre ambas porque si te quedas muy atrás en una de ellas las pasarás canutas, de formas distintas pero canutas igualmente.

El dinero sirve para comprar ejércitos y adquirir losetas de “acciones de compañías” en subastas. El precio de salida de las “acciones” es el doble del valor de prestigio de la ciudad a la que pertenece dicha loseta, así que comprar losetas de las ciudades con más prestigio cuesta más dinero, pero dará más puntos si todo termina como está así, aunque tened por seguro que el panorama cambia a lo largo de la partida.

La influencia por su parte sirve para ser el condotiero, el líder, de una guerra entre dos ciudades (como atacante o como defensor) y para adquirir algunas “acciones de compañías” especiales que se subastan con influencia.

¿Y que es eso de las “acciones de compañías”? son losetas de cada ciudad que tienen dos finalidades, por una parte valen puntos de victoria en función del  valor de prestigio de la ciudad a la que pertenece al final de la partida. Por otro lado tienen un efecto permanente o de un uso por ronda que te da una cierta ventaja (más dinero, un modificador a tu ejército, robar influencia a otro jugador,… ).

Algunas losetas de ciudades.

No lo dije antes pero para ser condotiero, se realiza una subasta que se paga con influencia ¿Y que obtengo yo por luchar por una de las dos ciudades? Si ganas obtienes una corona de laureles como guerrero victorioso que otorga al final de la partida 1, 3, 6, 10, 15… PV’s en función del número de coronas que obtengas. ¿Sólo eso? No es poco, pero además, el condotiero de cada bando, nada más que por participar en la guerra recibirá al inicio de la siguiente década tanta pasta como el valor del prestigio de la ciudad a la que apoya en el momento de la batalla (aunque finalmente sea el bando perdedor). Por tanto una forma de financiarte es pelear, aunque te cueste influencia. También declarar una guerra tiene ventaja porque la ciudad que gana la batalla sube en uno el prestigio y mientras que la que pierde baja en uno, haciendo subir/bajar el valor inicial de las losetas “subastables” de dichas ciudades. En resumen, el que declara la batalla decide qué dos ciudades van a luchar por su prestigio pudiendo hundir a una en la que otro jugador ha apostado fuerte o cualquier artimaña que se te pueda ocurrir como abaratar una en la que sólo tiene losetas un jugador y no quieres que se escape,… hay mil motivos.

El track de prestigio, de terminar así la partida cada loseta de Venecia (rojo) otorgará 10 PVs Florencia (verde) 7 PVs, Roma y Nápoles están empatados por lo que habría que ver cual de las dos ciudades tiene más artistas. Luego explicaré esto. Por último, Milan (azul), sólo otorgaría 3 PVs por loseta a sus sufridos poseedores.

Por otra parte gastando una unidad de dinero y otra de influencia se compran losetas de traición, que te dan una ayudita de un solo uso para, por ejemplo, vetar a un jugador impidiéndole pujar en una subasta, vetar una guerra, robarle dinero o influencia a algún rival, etc.

Cada ronda hay 4 losetas especiales que no pertenecen a ninguna ciudad (del Papa no voy a hablar pero es una loseta muy interesante que también es especial pero no pertenece a estás 4 losetas especiales que voy a explicar). Estas losetas se pueden sacar a subasta, cuando se compra la última, termina la década ipsofacto. Estas losetas son mercaderes, artistas y otros personajes que incrementan el prestigio de la ciudad a la que se envían o dan dinero, puntos de victoria, etc al jugador que la compra.

Losetas especiales de artistas, mercaderes… y el Papa, Menudo Pájaro!

Como resumen de la partida, Fran que lloró amargamente durante buena parte de la partida (sobretodo cuando se le robaba influencia/dinero o se le vetaba en una puja) ganó gracias a que se pilló los dos mercaderes especiales y luego se dedico a acaparar mercaderes de diferentes ciudades, fue una máquina de hacer puntos. David se durmió en los laureles, 5 llegó a cosechar pero en otros aspectos quedó atrás, yo no iba mal excepto que mi falta de liquidez en forma de dinero me lastró a la hora de ganar subastas por losetas de ciudades, tenía pocas pero buenas (es decir, estaba hundido) y José fue el único que apostó por Florencia y le hundimos el valor de la ciudad al último puesto por lo que sus losetas eran poco más que papel mojado. Con una partida en el cuerpo, lo único que puedo decir es que tengo muchas ganas de repetirlo ahora que todos sabemos de que va el tema y los errores que no debemos cometer más…

En definitiva, Princes of the Renaissance es un gran juego de Wallace, uno de los que empezó a cimentar hace ya más de 10 años su fama, antes de que existieran Brass, Automobile… En unas fechas en las que todos miramos y babeamos por las novedades de una nueva edición de la feria de Essen, es importante tener en mente que no deberíamos olvidar nunca los grandísimos juegos “antiguos” que merecen ser descubiertos (o volver a ser jugados) y de los que muchas veces no nos preocupamos solamente por el hecho de no ser nuevos.

Día del gañán: Cristian, David, Jokin, Jose, Fran.

Perdidos en Mollina (Parte 3ª).

Del viernes no hablo, porque estuve todo el rato con Fran y su resumen es el mio además porque coincido prácticamente plenamente en todas las opiniones sobre los juegos que jugamos.

El sábado, en el tiempo que me fui a lavarme los dientes a la habitación, estos cabrones se sentaron en un Eclipse y me quedé sin silla… pero Raúl y yo nos encontramos a Ricardo y Julio (anaskela) y nos lo enseñaron por otra parte. Siempre he sido muy reacio a los hypes y al mismo tiempo no me suelen atraer los juegos de navecitas espaciales pero he de reconocer que Eclipse me gustó desde la explicación. Un gran juego perfectamente explicado por Ricardo, así da gusto aprender a jugar un juego. Muchas gracias por quitarme todos los prejuicios de un plumazo!

Por la tarde, y como suele ocurrir en este tipo de quedadas seguimos, los de la partida de Eclipse con un Village que estaban explicando la gente de Ludonova, ahora que se va a editar en España hay que acostumbrarse a llamarlo “La Villa”. Es una pena que me pillara este juego justo una semana antes de enterarme que salía en español, vale es independiente del idioma y da un poco igual, pero es que Juan, Paco y los demás miembros de Ludonova (perdón, no me acuerdo el nombre de los demás) son gente encantadora y están empezando este proyecto editorial con muchísima ilusión. Para la próxima os quiero dar mi pasta! … El Village me gustó más de lo que esperaba puesto que el tema “sé la familia más prospera de un pueblo medieval” no es algo que me atraiga especialmente por lo trillado que está. El juego funciona bastante bien, hay muchas cosas para hacer y parece que hay muchas estrategias para buscar la victoria. Entrañable que a veces lo más atractivo que hay sobre el tablero es que se te muera un meeple para meterlo en el libro de crónicas.

Turno de fillers, Juan (Ludonova) y yo jugamos a un par de prototipos de Kokorin, uno era un poco raro (no me terminó de gustar) y el otro era un filler muy divertido que parece que sacará Homoludicus. Después de esto, jugamos un Hart and der Grenze muy divertido con Gurney, Paco de Ludonova, JavideNuln-Beren, María y Isra (?), el juego es muy gracioso pero se hace demasiado largo y repetitivo, debería durar la mitad, de todas formas me alegré de jugarlo ya que llevaba un tiempo queriendo probarlo. Nos reímos un montón tratando de sobornar al policía de Aduanas para que no nos abriera la maleta.

Tras esto también Biblio me secuestró para jugar un Crokinole…

Después de cenar, me metí en la famosa partida de Turf Master Deluxe que fue eterna, reconozco que nos reímos un montón, principalmente cuando Punisher decía con la cara to seria “madre mía, que juegazo”, el juego está pensado para jugar 3 carreras en una partida pero a mí con una me hubiera bastado.

Tras esto le enseñé a Punisher, Carol, Susana, Paolo y Gurney el Rummelplatz y nos lo pasamos pipa en el parque de atracciones. A mí me parece un juego divertidísimo, no tiene más pretensiones pero es entretenido, gracioso y muy fresco como fin de fiesta tras una maratón de 17 horas jugando sin parar…

Ya el Domingo, tras desayunar en la calle debido al pegamiento de sábanas, volvimos al CEULAJ y ahí estaba Annagul terminando de explicar el 18AL (mientras soltaba improperios hacia mi persona ;) porque me había comprometido la noche anterior a jugarlo con él a las 10 en punto y eran las 11 y aún no había aparecido). Pero como conozco el sistema 18XX fue sentarme y empezamos a jugar. Lo terminamos en algo menos de 4 horas (más o menos como el Eclipse). Me encantó, sobretodo porque poder terminar un 18XX en un tiempo razonable es un gustazo.

David que no se atrevió a meterse porque pensaba que nos íbamos a ir a las 7 horas se subía por las paredes cuando vio que lo acabábamos incluso antes de ir a comer… tanto que por la tarde se tuvo que echar un rapidito 1800 con Raúl y Fran :P. Mientras estos jugaban a su juego de trenes, yo volví a sacar el American Rails para enseñárselo al bueno de Luis que se tiró toda la partida exclamando “juegazo!”.

Sin duda el Domingo fue el día de los trenes.

Mientras recogía el juego vi que justo en la mesa de detrás Fran y David estaban empezando a explicarle el San Petersburgo a Akumu… me tocó hacer de malo y proponer que nos volviéramos a Sevilla puesto que las esposas nos esperaban para bañar a los niños y no era plan de llegar más allá de las ocho y media, así que lo recogieron incluso antes de empezar… una lástima porque San Petersburgo es un juegazo como la copa de un pino.

Han sido unas jornadas espectaculares. Cada vez más amigos, muchos juegos nuevos, no tan nuevos, duros, no tan duros, fillers… lo mejor de todo es que las ganas de pasarlo bien consiguió que todas las partidas, hasta la de los juegos que menos me gustaron, fueron muy divertidas, risas continuas y un ambiente de puta madre… hasta Pol estaba de buen rollo! :)

Zona Lúdica es genial, espero poder ir todos los años.

Escribe 100 veces, no se pone un vaso de leche en la mesa donde se juega

Laura: “Pero Papá, yo no he sido”

David: “Ya lo sé hija, ya lo sé…”

Laura: “Venga Papá, te ayudó a secarlo”

El primer intento simio por estrenar mi copia del Wilderness War se quedó en la 2ª carta del primer turno… un Tsunami de leche arrasó toda la costa este de Norteamerica… tras el set up infernal que tiene el juego y una vez realizado una rápida revisión de algunas reglas que no me dió tiempo a repasar, nos quedamos con la cara a cuadros…

Para desquitarnos, seguimos enmarcados en el mismo conflicto pero con un mucho más rápido y accesible A Few Acres of Snow.